La comisión de indultos del gobierno anterior, que presidió el procesado Miguel Facundo Chinguel, se burló de la lucha que realizó la justicia ordinaria contra el narcotráfico y otorgó estos beneficios más que en ningún otro régimen, remarcó el fiscal a cargo del caso, Walter Delgado.

Al sustentar la acusación fiscal en el juicio oral por el caso conocido como los “narcoindultos”, el representante del Ministerio Público sostuvo que la comisión de gracias presidenciales demoraba solo 50 segundos en aprobar los indultos a favor de narcotraficantes condenados.

Tras señalar que ello se realizaba luego de maquillar y alterar los expedientes de conmutación de penas, Delgado manifestó que esta comisión operaba sin ningún tipo de control ni fiscalización estatal en el trámite de conmutaciones.

Ante los miembros de la Sala Penal Nacional, refirió además que la comisión de indultos tenía protección del narcotráfico en penales, a través de delegados, a los igual favorecía con el otorgamiento de indultos.

Para el fiscal, toda esta organización criminal comenzó cuando Facundo Chinguel fue nombrado presidente de dicha comisión, cargo que le dio ese poder y le permitió llevar a trabajar a la comisión a personas de su extrema confianza, como amigos y anteriores colaboradores.

“Facundo Chinguel vendió sus atribuciones de recomendar indultos”, aseveró Delgado en el penal de Ancón I, al añadir que los narcoindultos son un caso de corrupción en favor del narcotráfico.

La Fiscalía pidió para Facundo Chinguel y los demás procesados penas de entre tres y 17 años por presuntamente haber participado en el otorgamiento irregular de indultos y gracias presidenciales a sentenciados por narcotráfico durante el segundo gobierno aprista (2006-2011).