Milan. Fiscales de Milán solicitaron un juicio inmediato contra el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, por acusaciones de que pagó por tener sexo con una menor de edad y de que abusó de su cargo, dijo la oficina de la fiscalía en un comunicado difundido este miércoles.

La presentación, que implica que los fiscales creen tener la evidencia suficiente como para evitar una audiencia preliminar, añadirá presión sobre el político de 74 años, que está luchando por apuntalar a su Gobierno de centroderecha luego de una escisión en su partido PDL el año pasado.

Un juez tendrá unos cinco días para decidir respecto a la solicitud. Berlusconi niega haber tenido alguna conducta incorrecta.

Los fiscales lo acusan de haber pagado por tener sexo con una bailarina de un club nocturno menor de 18 años, lo cual es considerado un delito en Italia.

También dicen que abusó de su cargo al presionar a la policía para que libere a "Ruby", tal como se conoce a la bailarina, de una comisaría en Milán luego de que fue detenida por un caso de robo.

La medida, dada a conocer en un escueto comunicado emitido por los fiscales mientras Berlusconi estaba en Roma anunciando un plan para reactivar la debilitada economía del país, probablemente será una etapa dentro de una larga batalla legal con un resultado incierto.

Berlusconi, cuya inmunidad de procesamiento fue suspendida el mes pasado por la corte constitucional, ya enfrenta un juicio en tres casos relacionados con fraude impositivo, malversación de fondos y corrupción, cuyas audiencias comenzarán en las próximas semanas.

El primer ministro rechazó los llamados para que renuncie y niega haber cometido algún delito, acusando a jueces de izquierda de montar una campaña políticamente motivada para destruirlo.

El jefe de los fiscales de Milán, Edmondo Bruti Liberati, envió un pedido con 782 páginas de evidencia acusando a Berlusconi de pagar por sexo a un "significativo número" de mujeres jóvenes, incluyendo la bailarina de 17 años Karima El Mahroug.

La acusación sobre abuso de poder puede tener una sentencia de hasta 12 años en prisión, mientras que el de tener sexo con una prostituta menor de edad, una condena de hasta tres años.

Berlusconi rechazó las acusaciones como "desagradables y vergonzosas" y dijo que la fiscalía de Milán estaba actuando con "motivos subversivos".