La fiscalía de Bélgica confirmó oficialmente en un comunicado este martes que las tres explosiones ocurridas en la capital de Bélgica, dos en el aeropuerto de Zaventem y otra en la estación de metro de Maalbeek, fueron atentados "terroristas".

Los medios ya habían citado a fuentes de la Fiscalía diciendo que se había tratado de ataques suicidas, pero el comunicado de la Fiscalía, que agregó que nombró un juez de instrucción especializado para seguir el caso, fue la primera confirmación oficial de que fueron atentados.

El ministro del Interior belga, Jan Jambon, señaló que Bélgica elevó al nivel máximo la alerta por riesgo de atentado terrorista tras las explosiones y que la prioridad en este momento "son las víctimas y la seguridad" en la zona, consignó la agencia EFE.

En declaraciones a la radio belga, Jambon señaló que eran previsibles este tipo de acciones tras la detención en Bruselas el último viernes de Salah Abdeslam, el yihadista al que se atribuye la autoría logística de los atentados del pasado 13 de noviembre en París.

Como consecuencia de la explosión el metro de la ciudad y todos los servicios de transporte público quedaron paralizados, según informaron los responsables de la red de transportes en Twitter.

La agencia de noticias Belga informó que en el aeropuerto se escucharon varios disparos antes de las detonaciones y se oían gritos en árabe.

El primer ministro belga, Charles Michel, aseguró que el gobierno está "siguiendo la situación al detalle, con absoluta prioridad en ayudar a las víctimas y destinar todos los esfuerzos para atender las necesidades en el aeropuerto".

Las autoridades han pedido a la población que no se mueva del lugar en el que se encuentra, que no salgan de sus casas ni de sus centros de trabajo.

En la zona próxima a la estación de metro de Malbeek donde se produjo la explosión, testigos describieron el caos provocado en esta área administrativa de la ciudad muy transitada a primera hora de la mañana.