Rio de Janeiro.- El Ministerio Público Electoral (MPE) de Brasil detectó al menos 1.077 candidaturas irregulares de cara a los comicios generales del próximo 7 de octubre, en los que se elegirá presidente, diputados, senadores y 27 gobiernos estatales.

Según un comunicado divulgado este viernes por el MPE, se constataron irregularidades en el 5% de las cerca de 20.000 candidaturas registradas ante la Justicia Electoral de todo Brasil.

La cifra puede ser mayor porque considera únicamente los registros analizados hasta el 20 de agosto.

Del total de candidaturas con irregularidades, 310 fueron por impugnación de registros y 767 por pedidos de diligencias.

Entre las impugnaciones, el 57,5% es por inelegibilidad debido a la ley Ficha Limpia, que busca impedir que personas con acciones pendientes en la justicia puedan ser elegidas para cargos públicos.

El viceprocurador general electoral, Humberto Jacques de Medeiros, aseguró que el MPE "se ha preparado para actuar de forma célebre, efectiva y uniforme en las elecciones, con el fin de asegurar respuestas claras y firmes a la población".

La candidatura más polémica y que registra ya al menos 16 pedidos de impugnación es la del ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, postulado a la Presidencia por el Partido de los Trabajadores (PT) pese a que actualmente se encuentra preso.

Lula cumple desde el pasado 7 de abril una condena de 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero en el marco del caso Petrobras.

Según la ley brasileña, una persona condenada en segunda instancia, como es el caso de Lula, no puede postularse a un cargo público electo, aunque el PT registró su candidatura ante la Corte electoral, que ahora deberá decidir si la inhabilita o no.

La fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, impugnó la candidatura de Lula al alegar que debe ser inhabilitado tras haber sido condenado en segunda instancia.

     El Tribunal Superior Electoral deberá decidir ahora si permite que Lula sea candidato presidencial o lo inhabilita.

     El ex presidente lidera todos los sondeos electorales con casi 40 por ciento de las intenciones de voto, lo cual representa una ventaja de casi 20 puntos porcentuales frente a su principal rival, Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal.