Río de Janeiro. La Fiscalía brasileña pidió al Tribunal Superior Electoral que invalide la fórmula que en 2014 eligió a Dilma Rousseff como presidenta y Michel Temer como vicepresidente, y demandó inhabilitar a Rousseff durante ocho años.

La decisión, revelada este lunes por el canal Globonews, se refiere al caso en el que el Tribunal juzga invalidar o no la fórmula Rousseff-Temer por haberse financiado supuestamente con dinero desviado de la gran red de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

El juicio, que se inició el 4 de abril, quedó aplazado a petición de las defensas. La posición de la Fiscalía debe ser tenida en cuenta en el juicio.

En su posicionamento, el vicefiscal general electoral, Nicolao Dino, tuvo en cuenta la delación de los publicistas Joao Santana y Monica Moura, que llevaron la campaña electoral de Rousseff en 2010 y 2014.

Según la comprensión de la Corte, las cuentas de la presidenta y del vicepresidente se juzgan juntas.

Los publicistas aseguraron que la entonces presidenta tenía conocimiento de los pagos realizados sin declarar por parte de la constructora Odebrecht, una de las más salpicadas en la trama de corrupción.

Además, el Ministerio Público Electoral considera que es "inviable" separar la candidatura, como quiere la defensa de Temer.

En diciembre de 2014, las cuentas de la campaña de Rousseff y Temer fueron aprobadas unánimemente por la Corte electoral, con salvedades.

Sin embargo, el caso fue reabierto debido a que el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), entonces en la oposición, cuestionó la aprobación por entender que hay irregularidades en la rendición de cuentas presentada por Rousseff, quien habría recibido recursos provenientes de la corrupción investigada en la Operación Lava Jato.

Según la comprensión de la Corte, las cuentas de la presidenta y del vicepresidente se juzgan juntas.

La campaña de Rousseff niega todas las acusaciones y sostiene que todo el proceso de contratación de las empresas y de distribución de los productos fue documentado y monitoreado.

La defensa del presidente Temer afirma que la campaña electoral del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), su partido, no tiene relación con los pagos sospechosos.

Según los abogados, no hubo ninguna irregularidad en el pago de los servicios.