Bogotá. El fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre, aseguró este martes que los líderes de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) deben olvidarse de la posibilidad de las amnistías e indultos si se concreta la paz con el gobierno colombiano, que ha asegurado que no habrá impunidad para los rebeldes.

"Si las FARC tienen voluntad real de paz, deben abandonar el modelo de justicia basado en amnistías e indultos y tenemos que avanzar a un modelo centrado en investigación, juzgamiento y sanción a los máximos responsables", afirmó el jefe del ente acusador.

Montealegre recordó que ningún proceso de paz en la región ha permitido alguna clase de indulto para los victimarios, pues en el futuro cercano esa situación puede ser demandada ante la Corte Internacional de Derechos Humanos.

El funcionario reveló que para la segunda parte del semestre ese organismo iniciará las imputaciones contra la cúpula rebelde y el estado mayor de esa guerrilla por los crímenes de guerra cometidos contra la población civil y por los reciente atentados contra la infraestructura petrolera y energética del país.

"Si hay un acuerdo de paz tendrá que constituirse un tribunal especial para efectos de la justicia transicional, un tribunal mixto de jueces nacionales e internacionales. Cuando se constituya ese Tribunal lo ideal es que ya la Fiscalía General de la Nación tenga consolidadas las investigaciones contra las FARC por los crímenes internacionales que han cometido durante el conflicto armado", expresó.

El fiscal dijo que los responsables por esos crímenes pueden purgar penas "alternativas como el desminado, como el trabajo social, el trabajo comunitario, la atención a víctimas y el arraigo en ciertas partes del territorio nacional".

Durante el último mes, las FARC han aumento sus acciones contra la infraestructura petrolera y energética del país dejando a varias localidades sin servicio de energía y generando daños ecológicos tras el derrame de crudo.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos emprendió un proceso de paz con las FARC, cuyas conversaciones se iniciaron hace dos años y siete meses en Cuba.