Miami. Otros cinco estados estadounidenses se unieron al grupo liderado por Florida en una demanda que desafía la reforma al sistema de salud del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, informó este miércoles el fiscal general de Florida.

La demanda conjunta, que actualmente reúne a 18 estados, fue presentada el 23 de marzo, principalmente por fiscales generales republicanos.

Sostiene que la histórica reforma al sistema de salud de Estados Unidos de US$2,5 billones, que fue aprobada por los demócratas en el Congreso tras meses de amargas disputas partidistas, viola el derecho a gobernar de cada estado, el cual está presente en la Constitución estadounidense.

También subraya que llevará a nuevos gastos en los presionados gobiernos de los diferentes estados.

A pesar de que algunos expertos consideran que la demanda llegará a la Corte Suprema, muchos coinciden en que la cláusula de supremacía de la Constitución, que pone los poderes del gobierno estadounidense por sobre los de los estados, derrotará a los argumentos locales.

Carolina del Sur, Nebraska, Texas, Utah, Luisiana, Alabama, Colorado, Michigan, Pensilvania, Washington, Idaho y Dakota del Sur se habían unido anteriormente a la demanda de Florida.

Todos los fiscales generales de esos estados son republicanos, excepto el de Luisiana que es demócrata.

"Damos la bienvenida a la asociación de Indiana, Dakota del Norte, Mississippi, Nevada y Arizona mientras continuamos luchando para proteger los derechos constitucionales de los ciudadanos estadounidenses y la soberanía de nuestros estados", expresó el fiscal general de Florida, Bill McCollum.

McCollum está buscando la nominación republicana para presentarse como candidato al puesto de gobernador de Florida.

Otro estado, Virginia, presentó una demanda aparte, argumentando que el nuevo requisito de la ley que establece que la mayoría de los estadounidenses adquiera seguros de salud contradice la ley estatal que indica que los habitantes del estado no pueden recibir multas federales por no tener seguro de salud.

El Departamento de Justicia, que es responsable de defender la legislación estadounidense en la corte, dijo en respuesta a la demanda del 23 de marzo que luchará enérgicamente contra cualquier desafío a la nueva legislación de asistencia de salud, que, insiste, es constitucional.

Por su parte, la Casa Blanca también dijo que cree que las demandas no prosperarán.