Tegucigalpa. El balance operacional de 2010 para algunos consulados no fue nada bueno.

El Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih) afirma que aún falta mucho por mejorar en esas oficinas.

El Fonamih en un resumen ejecutivo de 2010 lamenta que "el rol asumido por diversos consulados fue extremadamente limitado y a veces, deficiente".

De acuerdo a la apreciación de este organismo de derechos humanos, las tareas de protección consular "se cumplen con la mera verificación de nacionalidad ante los procesos de retorno, sin indagar en situaciones previas que puedan haber afectado la dignidad de sus connacionales".

Adicionalmente muchas oficinas en el exterior se dedican a "sangrar" a los hondureños que realizan trámites de documentos personales, como pasaportes y salvoconductos.

En ese sentido "la negligencia en la facilitación de documentos de identidad y a veces el cobro excesivo por servicios consulares, entre otros, reducen la importancia de la gestión consular".

El presidente Porfirio Lobo también mostró este martes, en el primer consejo de ministros de este año, su insatisfacción respecto al trabajo de estas oficinas y de las embajadas en materia de atracción de inversiones, lo que pone aun más en evidencia la débil gestión de esas oficinas.

Vienen reformas. Ante estas debilidades la cancillería presentó un paquete de reformas al Congreso Nacional para evitar que se sigan cometiendo abusos en los cobros y que reorienten su trabajo para atraer las inversiones, declaró recientemente Alden Rivera.

Según el Fonamih, "un eslabón importante, pasa por determinar mecanismos participativos para la selección de este personal, con profesionalización, con el establecimiento de normas de actuación y el desarrollo de capacidades a través de procesos de formación".

El diputado nacionalista Leonel Giannini propuso una ley de servicio exterior que busca hacer las contrataciones del personal diplomático y consular en base al profesionalismo y experiencia. Esa ley también busca medir el rendimiento, tanto del personal como de la cancillería en general, en base a atracción de inversión, turismo y cooperación.