Las conversaciones militares entre las dos Coreas se han "derrumbado", dijo el miércoles un funcionario del Ministerio de Unificación en Seúl, asestando un revés a los esfuerzos por reiniciar las negociaciones de asistencia internacional a cambio del desarme.

Las tensiones se han aliviado en la dividida península desde que comenzó el año, con ambos países llamando al diálogo y generando expectativas de reconciliación luego de una serie de mortales ataques y fallidas conversaciones nucleares.

Coroneles de ambas Coreas, que técnicamente todavía están en guerra porque firmaron un armisticio y no un tratado tras la guerra de 1950-1953, dialogaron durante dos días pero no lograron superar el primer obstáculo de la reunión preliminar: fijar un calendario y una agenda para mantener conversaciones a un mayor nivel.

"Las conversaciones se han venido abajo; ni siquiera han acordado una fecha para su próxima reunión", dijo a Reuters el funcionario, refiriéndose a las primeras charlas entre ambos vecinos desde el ataque de Corea del Norte a una isla surcoreana en noviembre que dejó cuatro muertos.

El Ministerio de Defensa surcoreano indicó en un comunicado que los representantes del Norte se "fueron unilateralmente de la sala de reunión".

En Washington, el portavoz del Pentágono, coronel Dave Lapan, dijo que la noticia sobre la actitud norcoreana era desafortunada y agregó que Estados Unidos había promovido activamente el diálogo entre las dos Coreas para reducir las tensiones en la región.

"Tenemos esperanzas de que podrán resolver cualquier diferencia que haya y reanudar las conversaciones lo antes posible", declaró Lapan.

Seúl dijo que seguía manteniendo su oferta de entablar conversaciones a nivel militar, pero con la condición de que Corea del Norte "reconociera su responsabilidad" en los ataques del año pasado, dijo un funcionario del Ministerio.

Si bien las negociaciones fallidas ponen de relieve las profundas divisiones y la desconfianza entre los dos rivales, los analistas no se sorprendieron y consideraron que cualquier proceso de este tipo incluiría una serie de avances y retrocesos.

"Pensé que llevaría un tiempo debido a la distancia entre sus posturas", dijo Park Syung-je, un experto del Instituto Estrategia de Asia. "La próxima vez, Corea del Sur debería confirmar que Corea del Norte realmente quiera" las conversaciones, agregó.

Pekín y Washington establecieron el diálogo entre las dos Coreas como un requisito previo para reanudar las conversaciones a seis bandas, en las que el Norte podría obtener ayuda y reconocimiento diplomático a cambio de desactivar sus programas de armas nucleares.

Tokio y Moscú también forman parte del proceso.