Siria, Andina. El gobierno de Francia advirtió hoy que si fracasa el plan de paz para Siria propuesto por el enviado de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan, será necesario recurrir a una intervención militar para frenar la violencia en ese país.

El canciller francés, Alain Juppé, dijo que el plan de paz corre peligro de no tener éxito debido a los últimos acontecimientos de violencia registrados en ese convulsionado país.

La advertencia de Francia se produjo el mismo día en que 39 personas perdieron la vida en las jornadas de violencia justo cuando la misión de observadores de Naciones Unidas se encuentra en Damasco.

Por ello, el canciller Juppé propuso como una necesidad imperativa enviar en un plazo de 15 días un equipo de al menos 300 observadores de Naciones Unidas para supervisar el alto al fuego entrado en vigor el pasado 12 de abril.

Según Naciones Unidas, hasta el momento han perdido la vida al menos 9 mil personas producto del conflicto entre los rebeles y las fuerzas leales al presidente Bashar Assad.

El conflicto empezó hace un año en el marco de las protestas registradas en algunos países árabes, como Egipto y Túnez, pero con la particularidad de que en Siria se convirtió en una verdadera guerra civil.

Juppé dijo que “el momento de la verdad” se registrará el próximo 5 de mayo, cuando el enviado especial, Kofi Annan, se presente ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para presentar un informe sobre la situación de Siria.

"Si esto no funciona no podemos permitir al régimen desafiarnos, debemos avanzar a un nuevo nivel con una resolución del capítulo siete de Naciones Unidas y dar un nuevo paso para detener esta tragedia", subrayó.

El Capítulo Siete de las Naciones Unidas autoriza a iniciar intervenciones militares si fracasan los planes de paz propuestos en zonas de conflicto.

Actualmente está en vigencia un alto al fuego desde el último 12 de abril, pero sin embargo los combates y las muertes continúan a pesar de la presencia de observadores internacionales.

El presidente Bashar al Assad, cuyo gobierno aceptó a regañadientes el alto al fuego, ha descartado la posibilidad de dimitir y califica a los rebeles como terroristas.