Paris. La policía interrogaba el domingo a los familiares de uno de los suicidas que participaron en la reciente masacre en París, después de que Francia describiera los atentados como un acto de guerra y prometió destruir el Estado Islámico en Siria e Irak.

El fiscal de París, François Molins, dijo a periodistas que tres células yihadistas perpetraron los ataques coordinados de la noche el viernes contra restaurantes, una sala de conciertos y un estadio de fútbol, matando a 129 personas e hiriendo a 352, de las cuales 99 están graves.

Museos y teatros continuaban cerrados el domingo por segundo día consecutivo, con cientos de soldados y policías patrullando las calles y las estaciones de metro luego de que el presidente, François Hollande, declarara un estado de emergencia.

Siete hombres armados, todos ellos ataviados con chalecos explosivos, murieron en los múltiples ataques. El primero en ser identificado fue Ismael Omar Mostefai, un joven de 29 años que vivía en la ciudad de Chartres, al suroeste de París.

Medios franceses dijeron que Mostefai nació en Francia y era de ascendencia argelina. Molins indicó que existía un archivo de seguridad sobre él por su radicalización islamista, y agregó que tenía antecedentes criminales pero que nunca estuvo en prisión.

Una fuente judicial dijo que el padre y el hermano de Mostefai estaban siendo interrogados, junto con otras personas que se cree eran cercanas al suicida.

Otra fuente dijo que la policía había hallado un auto en un suburbio al este de París que se pensaba se había usado en el ataque, lo que sugiere que al menos uno de los atacantes escapó.

Los fiscales dicen que la masacre -reivindicada por el Estado Islámico como venganza por las ofensivas francesas en Irak y Siria - parecía haber sido perpetrada por un equipo multinacional con lazos en Oriente Medio, Bélgica y posiblemente Alemania, además de individuos con raíces en Francia.

Autoridades serbias dijeron que el portador de un pasaporte sirio hallado cerca del cuerpo de uno de los atacantes fue registrado como refugiado en varios países europeos. El hombre llegó a Europa desde la isla griega de Leros, donde fue identificado el 3 de octubre, y días después pasó por un cruce fronterizo desde Macedonia hacia Serbia.

"Estamos en guerra", dijo el primer ministro Manuel Valls a la cadena de televisión TF1. "Porque estamos en guerra adoptaremos medidas excepcionales. Actuaremos y les golpearemos. Golpearemos a este enemigo para destruirlo, obviamente en Francia y Europa (...) pero también en Siria e Irak", añadió.

Francia fue el primer país europeo en sumarse a los ataques aéreos contra blancos del Estado Islámico en Irak en septiembre de 2014, mientras que un año después extendió su ofensiva a Siria. Prevé enviar un portaaviones a la región este mes.

Los nombres de las primeras víctimas empezaron a filtrarse en las redes sociales, muchos de ellos jóvenes que disfrutaban del inicio del fin de semana. Entre los muertos se incluye un ciudadano estadounidense, un británico, tres españoles, dos belgas, dos rumanos, y dos mexicanos, una con doble nacionalidad española, dijeron sus respectivos gobiernos.

En el peor de los ataques, tres hombres armados mataron sistemáticamente a al menos 89 personas en un concierto de rock en el teatro Bataclan, antes de detonar los explosivos que llevaban adosados al cuerpo.

El del viernes fue el atentado con más víctimas mortales en Francia desde la Segunda Guerra Mundial y el peor en Europa desde los ataques de Madrid en 2004 donde murieron 191 personas.

La televisión israelí dijo que los servicios de Inteligencia del país observan un "claro vínculo operativo" entre los atentados de París, el ataque suicida en Beirut del jueves que dejó 43 muertos y la caída del avión ruso en el Sinaí, en el que murieron los 224 pasajeros a bordo.

De confirmarse, la filtración de combatientes entre el flujo de refugiados podría tener mayores consecuencias políticas. Los atentados han alimentado el debate en Europa sobre como gestionar los cientos de miles de refugiados que huyen de la guerra en Irak, Siria y Libia.