Moscú. Grupos de seguridad rusos y ucranianos dijeron este lunes que abortaron un plan para asesinar al primer ministro Vladimir Putin, pero sus opositores ridiculizaron el anuncio como una táctica de campaña a seis días de las elecciones presidenciales del 4 de marzo.

La cadena de televisión progubernamental Canal Uno informó que dos hombres detenidos pertenecían a un grupo que pretende crear un estado islámico en el Cáucaso Norte.

Una computadora confiscada contenía numerosos archivos de video que mostraban a la caravana de Putin, habitualmente muy custodiada, conduciendo alrededor de Moscú.

"Nuestro objetivo final era ir a Moscú e intentar asesinar a Putin", dijo un hombre descrito como uno de los artífices del complot al canal de televisión. "Nuestra idea era hacerlo tras las elecciones presidenciales", añadió.

Los sondeos de opinión muestran que Putin ganará la elección y volverá al puesto que ocupó entre el 2000 y el 2008. Sin embargo, está enfrentando un creciente movimiento de protesta, por lo que quiere asegurarse una victoria el domingo sin necesidad de una segunda ronda que pueda minar su autoridad.

Una portavoz del organismo de seguridad ucraniano SBU dijo que un hombre fue detenido en el puerto del mar Negro de Odesa tras una explosión en un apartamento alquilado en la que había muerto un cómplice. Otro sospechoso, mencionado en una lista internacional de personas más buscadas, escapó.

"Puedo confirmar oficialmente que estaban preparando un intento (de asesinato) contra Putin", aseguró.

Viktoria Bogomolova, portavoz del FSO, un organismo a cargo de proteger a los funcionarios rusos, confirmó que la agencia había trabajado con el FSB para identificar a los presuntos atacantes.

Canal Uno dijo que uno de los supuestos conspiradores, que previamente había vivido en Londres, les había mostrado un depósito secreto de explosivos cerca de una de las principales rutas de Moscú, que es usada por Putin para llegar a su residencia de gobierno.

El canal atribuyó el complot a un grupo conocido como Emirato Cáucaso, liderado por el checheno Doku Umarov, que ha perpetrado numerosos ataques, entre ellos un atentado suicida en el aeropuerto más concurrido de Rusia el año pasado, en el que murieron 37 personas.

"Táctica de dictadores". La portavoz del FSO dijo que sería prematuro discutir cualquier medida de seguridad adicional por el incidente.

Los separatistas del Cáucaso Norte dijeron que quieren atacar a Putin, el máximo líder de los últimos doce años y el hombre al que consideran responsable de una ofensiva militar contra su movimiento.

La oposición rusa, que ha conducido las mayores protestas desde su llegada al poder, reaccionó con escepticismo, sugiriendo que el anuncio fue un intento de generar compasión hacia Putin antes de la elección del domingo y que subrayó su debilidad.

"Sin dudas, siempre hay información sobre preparativos de intentos de ataques terroristas. Pero ¿qué significa que (la noticia) de este intento de asesinato aparezca hoy?", dijo el legislador opositor Gennady Gudkov.

"El momento fue absolutamente político", añadió. Otro legislador opositor, Vladimir Ryzhkov, declaró que "los intentos de asesinato son la táctica favorita de los dictadores".

El portavoz del primer ministro, Dmitry Peskov, rechazó esas acusaciones y las consideró "inapropiadas" dada las "amenazas reales para la seguridad de Putin".