Washington. El fuerte apoyo de los hispanos, el grupo demográfico de más rápido crecimiento en Estados Unidos, ayudó a inclinar la suerte del presidente Barack Obama para asegurar un segundo mandato en la Casa Blanca.

El apoyo a Obama entre los hispanos fue de alrededor del 66%, de acuerdo con un sondeo en las elecciones de Reuters/Ipsos, más o menos en línea con el porcentaje que votó por el mandatario demócrata hace cuatro años.

Era fundamental para Obama mantener el codiciado bloque de votantes, sobre todo porque perdió apoyo entre los hombres blancos, dijo Matt Barreto, politólogo de la Universidad de Washington, quien ha seguido la opinión de los latinos durante meses.

El respaldo a Obama entre los hombres blancos disminuyó al 36% en estas elecciones desde el 41% registrado en el 2008.

Obama hizo un gran esfuerzo para cortejar a los aproximadamente 24 millones de votantes hispanos con capacidad de votar, intentando superar el descontento de algunos por sus políticas de inmigración.

En septiembre, Obama dijo que su "mayor fracaso" fue no poder llevar a cabo una reforma migratoria integral, aunque su Gobierno puso en marcha en junio un programa para que los jóvenes inmigrantes indocumentados soliciten permisos de trabajo temporales.

"Vemos que Obama se posiciona entre los hispanos y un general aumento del entusiasmo en los votantes después de su anuncio de este verano (boreal)", dijo Barreto.

El republicano Mitt Romney, rival de Obama en estos comicios, dijo durante la campaña que los inmigrantes ilegales deben abandonar el país, o "autodeportarse", antes de recibir una oferta para que les otorgue la ciudadanía.

La campaña de Obama buscó el apoyo de los hispanos en los estados clave, según datos de la encuesta, con una cuarta parte de los votantes de Florida diciendo que estaban en contacto con sus representantes.

Los hispanos representan más de la mitad del crecimiento de la población de Estados Unidos, según datos del Censo del 2010. La población hispana en el sur del país, una base republicana, creció en un 57% entre 2000 y 2010, cuatro veces el crecimiento de la población total de la región.

En Texas, Obama sólo consiguió en estas elecciones el 40% de los votos, pero obtuvo el 57% de apoyo entre los hispanos.

Los resultados y las tendencias demográficas son una de las razones de que los líderes republicanos, como el senador de Florida Marco Rubio, han instado al partido a apoyar una reforma migratoria.

Sin embargo, la victoria de Obama pone la agenda de inmigración en sus manos. Obama destacó sus prioridades en su discurso de victoria la madrugada del miércoles y "arreglar nuestro sistema de inmigración" fue una de ellas.