Saná. Los yemeníes se lanzaron a las calles de Saná y Taiz este viernes en manifestaciones rivales a favor y en contra del presidente Ali Abdullah Saleh, que dio la bienvenida a un plan del Golfo Pérsico para transferir el poder en tres meses.

Declaró a sus seguidores de Saná que cualquier acuerdo será "dentro del marco de la Constitución yemení" -un lenguaje que podría esconder objeciones al plan- y prometió "enfrentar los retos con otros retos" pero sin derramamiento de sangre.

"Las armas pueden ser usadas hoy pero uno no puede usarlas para gobernar mañana. Rechazamos la guerra", declaró Saleh.

Diez soldados murieron en tres ataques por miembros tribales y militantes de Al Qaeda en las provincias, indicaron funcionarios.

La policía antidisturbios disparó al aire en la ciudad de Taiz para intentar mantener separada a la inmensa multitud de manifestantes a favor y en contra de Saleh, aseguran los testigos. Las sirenas de ambulancia se oían pero no se reportaron heridos.

Una marea de protestantes anti Saleh, quizás cientos de miles, inundó las calles de Taiz, la tercera ciudad de Yemen y un epicentro de oposición al presidente de 69 años.

Decenas de miles de partidarios del régimen de Saleh salieron a las calles en Saná, la capital, para lo que llamaron "Viernes de Reconciliación", ondeando banderas yemeníes con fotos del presidente.

Una cantidad similar de personas salió a manifestaciones exigiendo la partida inmediata de Saleh y extendieron su área habitual de protesta alrededor de la universidad de Saná, donde había una fuerte presencia de seguridad.

La situación generó preocupación de que las fuerzas de seguridad de Saleh y la guardia republicana choquen con las tropas leales al renegado general Ali Mohsen, que protegían a los protestantes de Saná.

Los manifestantes expresaron escepticismo en cuanto al último plan del Golfo que pretende impedir que Yemen caiga en más violencia y caos.

La propuesta de las seis naciones del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) es que Saleh entregue el poder a su vicepresidente un mes después de haber firmado el acuerdo.

Designaría un líder de oposición para encabezar un cabinete provisional que prepararía elecciones presidenciales para dos meses más tarde, indicó un funcionario yemení.

Inmunidad. El plan, que se presentó el jueves, también da inmunidad a Saleh, a su familia y a sus asesores, lo que irrita a sus enemigos, que además deben acabar con las protestas según la propuesta.

"No dependeremos de ninguna iniciativa que no exija que este hombre se vaya de inmediato", dijo el protestante Manea Abdullah.

"Nos estamos ciñiendo a las demandas de la revolución por la salida inmediata y el proceso de aquellos que mataron a nuestros camaradas", apuntó.

Los aliados de Saleh del Golfo y Occidente, preocupados por que el caos en Yemen abra más oportunidades para los ambiciosos militantes de Al Qaeda, están intentando organizar una transición ordenada luego de tres meses de protestas en contra del gobierno de 32 años de Saleh.

Si bien partidos de oposición organizados pueden estar preparados para el acuerdo, muchos manifestantes no confían en que Saleh lo ponga en práctica.

"Este tipo es un mentiroso, no creeremos nada, ni siquiera si la oposición acepta la iniciativa del Golfo", indicó Abdulnasser Ahmed

"Cada vez que acepta hacer algo, se echa atrás. Conocemos su manera de actuar, y también lo sabe el resto del mundo. Por eso el mundo debería apoyarnos para que se marche"

En la provincia este de Maarib, un funcionario local relató que mataron a dos soldados e hirieron a dos más en una emboscada, que según indicó estaba organizada por miembros de una tribu partidaria de la oposición.