Washington. El máximo funcionario civil de la Fuerza Aérea estadounidense advirtió a sus proveedores que esperen que el Pentágono refuerce su atención en la reducción de gastos en medio de la creciente competencia internacional.

Casi todos los componentes del presupuesto del servicio, incluidos los costos del personal, crecen más rápido que el presupuesto total de la Fuerza Aérea, dijo el secretario Michael Donley, en una reunión de un panel del Senado que busca promover una industria aeroespacial estadounidense fuerte, segura y competitiva.

"La competencia global por sí sola hará imperativo que nuestros amigos en la industria de defensa reduzcan costos si quieren seguir siendo competitivos en un mercado internacional de servicios y bienes de defensa cada vez más sofisticado y capaz", declaró.

Los jefes del nuevo panel son la senadora Patty Murray, una demócrata de Washington, y el senador Christopher Bond, un republicano de Missouri. Ambos apoyan fuertemente a Boeing Co en una posible competencia con el europeo EADS por 50.000 millones de dólares para construir unas 179 naves de reabastecimiento para la Fuerza Aérea, inicialmente.

Otros grandes proveedores de la Fuerza Aérea estadounidense son Lockheed Martin Corp, Northrop Grumman Corp y Raytheon Co.

Donley mencionó la competencia petrolera de la Fuerza Aérea al pasar, pero no la comentó. En cambio, reiteró el duro mensaje a la industria que entregó el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates.

"La asequibilidad (...) es un criterio clave en la adquisición, ahora más que nunca", dijo Donley.

"Estamos trabajando duro para reducir y controlar los costos y estamos buscando que nuestros antiguos socios en la industria nos ayuden a hacer lo mismo", indicó Donley.

El sábado, Gates se referirá a temas que rodean lo que ha llamado la voluntad política y el presupuesto de Defensa durante una visita a la biblioteca presidencial de Dwight D. Eisenhower en Kansas.

Gates, en declaraciones del lunes en una conferencia de defensores de la Armada estadounidense, dijo que el Departamento de Defensa debía aceptar algunas duras realidades fiscales.