Río de janeiro. El gobierno brasileño informó este martes que puso a disposición de los gobernadores del país a las Fuerzas Armadas para actuar en prisiones, como forma de hacer frente a la grave crisis carcelaria que vive la nación sudamericana.

     El portavoz del gobierno, Alexandre Parola, aseguró a la prensa que la decisión la tomó el presidente brasileño, Michel Temer, tras reunirse con representantes de los órganos de inteligencia federal y ministros para analizar acciones contra la violencia en las prisiones y el crimen organizado.

     Según el funcionario, Temer decidió ofrecer la presencia de las Fuerzas Armadas por la crisis que vive el sistema carcelario brasileño, que "exige la acción extraordinaria del gobierno federal".

     "El presidente de la República coloca a disposición de los gobiernos regionales el apoyo de las Fuerzas Armadas. La reconocida capacidad operacional de nuestros militares es ofrecida a los gobernadores para acciones de cooperación específicas en penitenciarias", explicó.

"Habrá inspecciones de rutina en los presidios con vistas a la detección y a la aprehensión de materiales prohibidos en aquellas instalaciones", dijo el portavoz del gobierno.

     Los gobernadores brasileños deberán ahora decidir después del anuncio si aceptan o no la presencia de las Fuerzas Armadas en las prisiones de cada estado.

     Según Parola, las Fuerzas Armadas entrarán en los presidios para hacer inspecciones de rutina y buscar materiales prohibidos.

     "Habrá inspecciones de rutina en los presidios con vistas a la detección y a la aprehensión de materiales prohibidos en aquellas instalaciones", dijo el portavoz del gobierno.

     Agregó que "esta operación busca restaurar la normalidad y los padrones básicos de seguridad de los establecimientos carcelarios brasileños".

     Brasil vive una crisis carcelaria desde inicios de año con varias matanzas en prisiones de los estados de Amazonas y Roraima en el norte, así como en Río Grande do Norte en el noreste, que ha puesto en evidencia el debilitado sistema carcelario del país.