Trípoli. Las fuerzas de Muammar Gaddafi recuperaron parte de un pueblo en el oeste de Libia de manos de los rebeldes, pero sus enemigos dijeron que habían capturado el puerto petrolero de Ras Lanuf, extendiendo su control en el este del país en un alzamiento de dos semanas.

Contraataques de fuerzas leales a Gaddafi esta semana sugieren que el autócrata que lleva 41 años en el poder no se irá de manera tranquila ni rápida, como lo hicieron los líderes de los vecinos Túnez y Egipto en medio de una ola de malestar popular que recorre Medio Oriente.

El recrudecimiento de los combates parece estar cimentando una división de facto en el desértico Estado productor de petróleo, el cuarto más grande de Africa, en una zona controlada por el gobierno en el oeste cerca de la capital Trípoli y una región este controlada por fuerzas rebeldes mal equipadas pero entregadas.

En una medida diplomática que busca controlar el alzamiento que ha elevado los precios del petróleo, el grupo de países latinoamericanos Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) respaldó el viernes el plan del presidente venezolano, Hugo Chávez, para una misión mediadora internacional en Libia.

Pero las opciones de éxito de Chávez son pocas, debido a que los rebeldes descartaron las negociaciones, a menos que lleven a la renuncia o exilio de Gaddafi, resultados que el líder ha rechazado categóricamente.

Los libios insatisfechos ven a Chávez como alguien demasiado cercano a Gaddafi, a quien el líder venezolano llama su amigo. No estaba claro si el plan ha logrado el respaldo de otros países.

En Zawiyah, un pueblo a 50 kilómetros al oeste de Trípoli cuyo control por rebeldes ha avergonzado al gobierno, "decenas murieron y más resultaron heridos" por las fuerzas de Gaddafi, dijo Mohamed, un residente. "Nosotros hemos contado 30 víctimas civiles", agregó.

Fuerzas leales al gobierno utilizaron lanzagranadas, ametralladoras y francotiradores en el techo de un hotel para disparar contra los manifestantes que marchaban a través del pueblo después de las oraciones del viernes para exigir la renuncia de Gaddafi, dijo Mohamed.

Afirmaciones contradictorias. Los luchadores rebeldes se retiraron, pero aún tenían el control de la Plaza de los Mártires posteriormente en el día, dijo un portavoz.

Un funcionario del gobierno libio dijo que el pueblo había caído. "Ha sido liberado, quizás aún hay algunas zonas (bajo control rebelde), pero en general ha sido liberado", sostuvo.

En el este, los rebeldes dijeron que habían capturado el aeropuerto de Ras Lanuf y posteriormente el propio puerto mediterráneo homónimo, que se encuentra en un camino litoral estratégico a unos 660 kilómetros de Trípoli.

"Hemos tomado 100% de Ras Lanuf, las fuerzas de Gaddafi se han ido", dijo el soldado rebelde Hafez Ibrahim desde el pueblo. El no dijo quien controla la base militar ni el terminal petrolero.

Un viceministro de Relaciones Exteriores en Trípoli refutó esto, diciendo que las fuerzas del gobierno aún controlan el pueblo.

Los rebeldes ya han controlado gran parte del este de Libia, donde se concentran los campos petroleros del país y la oposición a Gaddafi ha sido tradicionalmente más fuerte, en un alzamiento popular que se ha concentrado en Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia.

La revuelta es la más sangrienta hasta el momento contra gobernantes que llevan largo tiempo en el poder, algo común en Oriente Medio y el norte de Africa. En las últimas semanas cayeron los presidentes de Túnez y Egipto -los vecinos del oeste y este de Libia.

Un portavoz rebelde dijo que las fuerzas leales a Gaddafi bombardearon un depósito de armas -uno de los más grandes en la región del este- en las afueras de Bengasi el viernes.

"Un montón de personas ha muerto. Hay muchas personas en el hospital. Nadie puede acercarse, aún es muy peligroso", dijo un residente que sólo se identificó como Saleh.

Fuerzas de seguridad cerraron la zona, y un testigo Reuters dijo que al menos ocho ambulancias transportaban a las víctimas. Suburbios a varios kilómetros de distancia sufrieron destrozos de ventanas, dijeron residentes.

Las noticias de los combates llevaron los precios del crudo de Estados Unidos a sus niveles más altos desde septiembre del 2008, y los futuros del petróleo Brent para entrega en abril subieron US$1,36 a US$116,17 por barril.

La Agencia Internacional de Energía dijo que la revuelta ha bloqueado cerca de 6% de los 1,6 millones de barriles por día de petróleo que produce Libia. La pérdida, debido en gran parte a los miles de trabajadores extranjeros que han huido, afectará a la economía.