Misrata. Fuerzas leales al líder libio Muammar Gaddafi bombardearon el jueves con morteros la ciudad rebelde de Misrata y Estados Unidos dijo que una nueva oferta de alto el fuego de Trípoli no era creíble.

El bombardeo de Misrata fue el más intenso en varios días y llegó mientras líderes occidentales reunidos en una cumbre del G8 en el balneario francés de Deauville se disponen a reiterar su determinación de sacar a Gaddafi del poder.

Portavoces rebeles en Misrata, escenario de algunos de los más feroces combates en el conflicto libio de tres meses, dijeron que los ataques con morteros mataron a tres insurgentes.

Más temprano, el ruido de las explosiones de proyectiles de mortero se escuchaba cada pocos minutos en las afueras del norte de Misrata y las ambulancias iban y venían, dijo un periodistas de Reuters.

Sulem Al Faqih, uno de los rebeldes, dijo que los choques empezaron cuando los rebeldes atacaron a las fuerzas de Gaddafi que cavaban una trinchera con una excavadora. "Les disparamos y avanzamos. Ellos retrocedieron y empezaron a disparar morteros", dijo.

España dijo que fue uno de varios gobiernos europeos que recibió la propuesta de alto al fuego inmediato del primer ministro libio, Al-Baghdadi Ali Al Mahmoudi.

Pero el asesor adjunto de seguridad nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, hablando durante la cumbre del G8 en Deauville, dijo que Estados Unidos creía que la nueva oferta de alto el fuego fuese creíble porque no iba acompañada de ninguna acción.

Libia no está cumpliendo las demandas de la ONU y sus fuerzas aún atacan centros de la población, así que Estados Unidos continuaría con la campaña militar, le dijo a periodistas.

El primer ministro Al-Mahmoudi dijo en una conferencia de prensa en Trípoli que la oferta se basaba en una "hoja de ruta" propuesta por la Unión Africana para resolver el conflicto y que no incluye ninguna mención sobre el futuro de Gaddafi, un tema esencial.

"Libia habla en serio respecto al alto al fuego", dijo.

Pero añadió: "El líder Muammar Gaddafi es el líder del pueblo libio. El decide lo que piensa el pueblo libio. El está en el corazón del pueblo libio. Si se va, también lo hará el pueblo libio".

Los rebeldes quieren que cualquier iniciativa del Gobierno incluya la salida de Gaddafi como primer paso.

Guerra de desgaste. Las fuerzas de seguridad de Gaddafi reprimieron ferozmente el alzamiento de miles de personas contra su régimen.

Misiles y aviones de la OTAN llevan dos meses atacando objetivos en Libia en el marco de un acuerdo de Naciones Unidas para proteger a los civiles.

Los rebeldes controlan ahora la región petrolera del este del país y algunas aisladas del occidente.

Sin embargo, el conflicto se ha estancado sobre el terreno. Los rebeldes no logran avanzar hacia Trípoli y las potencias de la OTAN, temerosas de verse envueltas en otro conflicto como el de Irak o Afganistán, se niegan a enviar tropas terrestres.

Funcionarios occidentales dicen sin embargo que confían en estar aflojando gradualmente el control de Gaddafi mediante una combinación de sanciones y presión diplomática y militar.

"Un régimen se desgasta con el tiempo", dijo un funcionario de la defensa estadounidense. "Haces que las élites se sientan incómodas y creas discordia entre las altas jerarquías. No es algo que ocurra rápidamente".

Gaddafi niega que sus tropas estén atacando a los civiles y dice que sus fuerzas de seguridad se han visto forzadas a actuar para contener una rebelión de criminales y miembros de Al Qaeda.

Ansiosos por romper el estancamiento, algunas potencias europeas están presionando a la OTAN para que intensifique sus operaciones. Francia ha dicho que desplegará helicópteros de combate, más útiles para atacar blancos terrestres que los aviones.

El primer ministro británico David Cameron dijo tras conversaciones con el presidente francés Nicolas Sarkozy que Gran Bretaña estaba considerando enviar sus propios helicópteros de combate a Libia.