Sana. Las fuerzas de seguridad yemeníes abrieron fuego este lunes para reprimir una protesta de miles de personas y dejaron al menos 10 heridos, en medio de la incertidumbre sobre un plan de las naciones del Golfo para que el presidente Ali Abdullah Saleh dimita en semanas.

Testigos dijeron que los agentes de seguridad dispararon para evitar que los manifestantes avanzaran por la ciudad de Taiz, al sur de la capital, y se unieran a un mitin a favor de la democracia que los llevaría hasta un palacio de Saleh.

"Había miles de personas en una marcha que vino de las afueras de Taiz, pero la policía, el Ejército y hombres armados vestidos de civil los confrontaron, abriendo fuego con balas y gases lacrimógenos", dijo Jamil Abdullah, organizador de la protesta.

"Iniciaron un intenso tiroteo en todas las direcciones", sostuvo.

Testigos dijeron que al menos 10 personas resultaron heridas en Taiz, que ha sido el escenario de algunas de las mayores protestas en contra de Saleh. Decenas de personas fueron arrestadas, dijeron activistas.

La posibilidad de que en la dividida Yemen se produzca un derramamiento de sangre mayor preocupa a Arabia Saudita y Estados Unidos, que temen que el brazo activo de Al Qaeda en el país tome ventaja del caos para afianzarse más en la Península Arábiga.

Los choques en Taiz continuaban y se reportaron fuertes tiroteos, mientras activistas dijeron que esperaban un aumento en el número de heridos.

Enfrentamientos similares surgieron en la ciudad de Ibb, donde tres manifestantes recibieron disparos y cuatro más fueron golpeados con bastones cuando la policía intentó disolver una marcha callejera.

Saleh, que afronta presión para renunciar y terminar con tres meses de protestas callejeras, accedió en principio a un acuerdo de naciones del Golfo Pérsico para dejar el poder dentro de semanas a cambio de inmunidad ante procesos judiciales para él, su familia y sus asesores.

La principal coalición opositora, compuesta por políticos islamistas y de izquierda, ha acogido por el momento el acuerdo, pero no le dio su total apoyo y dijo que no tomaría parte en un Gobierno de unidad durante el periodo de transición.

El acuerdo que daría pie a la renuncia del mandatario yemení aún no ha sido firmado.