Buenos Aires. Miles de policías de fronteras y vías navegables se encontraban el miércoles acuartelados en varias ciudades argentinas por una rebaja salarial, en una inédita protesta protagonizada por fuerzas de seguridad.

La protesta de la Gendarmería y la Prefectura Naval, que incluyó manifestaciones de efectivos en el centro de la capital argentina, comenzó tras los pagos de los sueldos de septiembre, que incluyeron descuentos de hasta un 70% por una reforma administrativa.

El Gobierno prometió el miércoles actuar rápido para evitar que los efectivos vean reducidos sus sueldos y anunció un pago compensatorio, lo que por el momento no desactivó las protestas.

"Acá queremos que nos arreglen el sueldo. Nos sacaron bastante plata del bolsillo y nuestros hijos y nuestras familias lo están sufriendo", dijo un prefecto por un altavoz en la sede de la fuerza, en el centro de Buenos Aires.

Alrededor de él cientos de efectivos gritaban "¡el sueldo no se toca!".

La protesta policial llega en un momento político sensible para el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, que enfrenta una abrupta caída de su popularidad por las preocupaciones de la población centradas en la violencia urbana y una alta inflación que corroe el poder de compra salarial.

La Gerdarmería Nacional viene siendo usada por el Gobierno para combatir el delito en Buenos Aires y su populosa periferia.

El jefe de Gabinete de ministros, Juan Manuel Abal Medina, culpó del recorte salarial a una "desastrosa" aplicación de una reforma administrativa que decidió el Gobierno, pero que implementó la Prefectura Naval.

Aunque aún no cobraron los salarios de septiembre, los gendarmes se acuartelaron porque también están alcanzados por la reforma administrativa.

"Terminaríamos cobrando menos de la mitad del sueldo", se quejó ante las cámaras de televisión Raúl, un gendarme apostado frente a la sede de la policía de fronteras en Buenos Aires.

Casi el 50% de los 17.600 efectivos de la Prefectura Naval sufrieron descuentos en sus salarios, dijo el funcionario.

Un prefecto dijo a Reuters que recibió un descuento salarial de 70% ante el pago del mes previo.

Abal Medina, en una declaración a periodistas en la Casa de Gobierno, dijo que se dispuso un pago compensatorio para los miembros de la Prefectura y prometió que la Gendarmería no recibiría descuentos.

Sin embargo, gendarmes y prefectos continuaron la protesta tras el anuncio de Abal Medina en la mañana del miércoles y dijeron que querían compromisos por escrito.

También reclamaron un salario mínimo de 7.000 pesos (1.489 dólares) y que se incorporen a sus haberes varios conceptos que le pagan mensualmente fuera del sueldo.

"Basta de palabras. La medida continúa al 100 por ciento. Queremos conversar y consensuar algo", dijo un prefecto ante centenares de policías.