Aman. Fuerzas sirias leales al presidente Bashar al-Assad mataron este martes a 23 civiles y cinco desertores del Ejército en la represión militar al levantamiento de ocho meses contra su Gobierno, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Entre las víctimas había cuatro niños baleados por tropas cerca de una escuela en la región central de Houla y otro niño de 12 años murió en la ciudad oriental de Deir al-Zor, dijo el grupo, que es liderado por el disidente exiliado, Rami Abdelrahman.

Cuatro de los desertores murieron cuando las tropas irrumpieron en una granja en que se ocultaban cerca de la sureña ciudad de Derá en la frontera con Jordania.

Seis lugareños también fueron asesinados en la granja.

Otro desertor fue asesinado en Qusair cerca de la frontera libanesa, dijo el grupo.

No fue posible confirmar las muertes en forma independiente. Las autoridades, que responsabilizan por los disturbios a "grupos terroristas armados", han prohibido a la mayoría de los medios independientes.

Cuatro personas murieron en redadas realizadas en distritos residenciales, entre ellos un hombre minusválido en el barrio de Khalidiya, y por disparos desde barricadas en la capital provincial de Homs, dijo el Observatorio.

La organización dijo que las otras muertes sucedieron en la provincia noroccidental de Idlib, cercana a la frontera con Turquía, donde fallecieron dos trabajadores de la construcción debido a disparos de tanques, y en la provincia de Hama.