Tripoli. El líder libio Muammar Gaddafi sobrevivió a un ataque aéreo de la OTAN en Trípoli en el que murieron su hijo menor y tres de sus nietos, dijo el domingo un portavoz del gobierno.

Funcionarios libios llevaron a periodistas a la casa, que había sido alcanzada por al menos tres misiles. El techo se había caído por completo en algunas partes, dejando barras retorcidas de acero colgando entre trozos de concreto.

"Lo que tenemos ahora es la ley de la selva", dijo Mussa Ibrahim a periodistas. "Creemos que ahora es claro para todos que lo que está pasando en Libia no tiene nada que ver con la protección de civiles", agregó.

La OTAN negó dirigir sus ataques contra Gaddafi o su familia, pero dijo que había lanzado ofensivas aéreas contra blancos militares en la misma zona de Trípoli donde se encuentra el sitio bombardeado visitado por periodistas.

"La OTAN continuó con sus ataques de precisión contra las instalaciones del régimen militar (de Gaddafi) en Trípoli durante la noche, incluidos ataques contra un conocido edificio de comando y control en el vecindario de Bab al-Azizya poco después de las 1800 GMT del sábado", dijo la alianza en un comunicado.

El comandante de la OTAN para las operaciones en Libia, el teniente general canadiense Charles Bouchard, dijo que el blanco era parte de una estrategia para minar la capacidad de Gaddafi para planificar y realizar ataques contra civiles.

"Todos los blancos de la OTAN son de naturaleza militar (...) Nosotros no atacamos a individuos", afirmó en un comunicado.

Ibrahim dijo que el hijo menor de Gaddafi, Saif Al-Arab, había muerto en el ataque. Saif al-Arab, de 29 años, es uno de los hijos menos prominentes de Gaddafi, con un papel limitado en la estructura de poder. Ibrahim lo describió como un estudiante que pasó por Alemania.

Los nietos muertos eran preadolescentes, dijo Ibrahim.

La apariencia de que hubo un intento de asesinato contra Gaddafi posiblemente llevará a acusaciones de que los ataques liderados por británicos y franceses están yendo más allá del mandato de la ONU para proteger a los civiles.

"Estoy al tanto de reportes de prensa no confirmados sobre que algunos miembros de la familia de Gaddafi han muerto", declaró. "Nosotros lamentamos cualquier pérdida de vidas", agregó.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, un aliado de larga data de Gaddafi, dijo que se trató de un intento de asesinato.

"Sin duda alguna, la orden es matar a Gaddafi. Es un asesinato", indicaron.

Gaddafi, quien llegó al poder tras un golpe de estado en 1969, enfrenta un levantamiento de rebeldes que dominan gran parte del este del país. El describe a los insurgentes como extremistas religiosos y agentes de Occidente que buscan controlar el petróleo de Libia.

Dentro de una parte de casa atacada en la noche del sábado un sofá café claro resultó casi sin daños, pero escombros habían caído en otros muebles. Las explosiones se escucharon en toda la ciudad.

Una máquina de futbolito estaba afuera en el jardín en una acomodada zona residencial. Vidrios y escombros cubrían el césped y lo que parecía ser un misil sin explotar yacía en una esquina.

Parecía ser el segundo ataque de la OTAN cerca de Gaddafi en 24 horas. Un misil cayó cerca de una estación de televisión en la mañana del sábado cuando el líder libio pronunciaba un discurso en el que decía que nunca renunciaría a la presidencia y que había ofrecido negociaciones de paz a los rebeldes.

Los rebeldes insisten en que no pueden confiar en Gaddafi. Los últimos días han presenciado fieros bombardeos contra posiciones rebeldes en el oeste del país. Un portavoz rebelde en el pueblo de Zintan, en la región montañosa, dijo que las fuerzas del Gobierno había atacado a la ciudad con hasta 30 poderosos misiles Grad.

Trípoli también ha declarado un bloqueo marítimo contra Misrata en el oeste, lo que potencialmente dejaría a los rebeldes sin una línea con el este del país y un lazo con el resto del mundo.

Disparos de fusiles y bocinas de vehículos se escucharon a modo de celebración en la capital rebelde del este, Bengasi, a medida que se difundían las noticias del ataque.

"El líder en sí goza de buena salud. No fue lastimado", dijo Ibrahim. "Su esposa también está en buen estado de salud", agregó.

"Esta fue una operación para asesinar al líder de este país. Eso no está permitido por el derecho internacional. Eso no está permitido por ningún código moral o principio", añadió.

El anuncio del ataque fue hecho en vivo por la televisión estatal, que posteriormente mostró a residentes de Trípoli marchando por las calles, gritando "El mártir es amado por Dios", algunos disparaban al aire.

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que Washington se enteró de los reportes de medios libios respecto a que el hijo de Gaddafi había muerto y estaba siguiendo la situación.

La hija de Gaddafi murió en un ataque aéreo en 1986, ordenado después de que un ataque con bomba en una discoteca de Berlín Occidental mató a dos agentes estadounidenses. Washington relacionó a Trípoli con el ataque.

"Vamos a luchar y pelear si tenemos que hacerlo", dijo Ibrahim. "El líder ofreció la paz a OTAN ayer y OTAN la rechazó", agregó.

Los combates en la guerra civil de Libia, que se inició como una protesta por una mayor libertad política que ya se ha diseminado por buena parte del mundo árabe, ha estado en punto muerto en las últimas semanas porque ninguna de las partes fue capaz de dar un golpe decisivo.

Las fuerzas libias lograron entrar a Bengasi el mes pasado, luego de que Gaddafi dijera que aplastaría la rebelión "sin piedad, sin misericordia".

Pero días después, Naciones Unidas aprobó la resolución que permite los ataques aéreos y la protección de los rebeldes.