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General colombiano: todos los narcos tienen su talón de Aquiles, incluido el Chapo
Lunes, Enero 18, 2016 - 14:58

A los pocos días de la fuga del Chapo, el gobierno mexicano acordó con su homólogo colombiano asesoría de un grupo de élite integrado por varios generales, entre ellos Rosso José Serrano, con experiencia en recaptura de capos de la droga.

Apenas habían transcurrido unos días de la segunda fuga de Joaquín Guzmán Loera del Altiplano en julio del 2015, cuando el presidente Enrique Peña Nieto llamó a su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, para pedirle que enviara a México al grupo de élite que logró neutralizar al también narcotraficante Pablo Escobar.

El equipo lo conformaron los generales Rosso José Serrano; Rodolfo Palomino López; Óscar Adolfo Naranjo Trujillo y Luis Enrique Montenegro Rinco, quienes fueron recibidos por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el gabinete de seguridad.

En una primera evaluación, los generales colombianos indicaron que el túnel en el Altiplano por el que se escapó Guzmán era “un gran monumento a la corrupción”, según el general colombiano, Rosso José Serrano, en una entrevista publicada este domingo por el diario local El Espectador.

No obstante, los militares recomendaron a Osorio y a su equipo que no se sintieran humillados por la fuga: “Tranquilos, que a ustedes se les fugó el Chapo y a nosotros se nos fugó Chepe. Me refería a (José Chepe Santacruz Londoño), tercer hombre en importancia de la organización del Cártel de Cali”.

“También les relaté la forma en que sucedió la fuga de Pablo Escobar cuando yo era director antinarcóticos de la Policía, y cómo fue la persecución contra él y su muerte (...) En el fondo, mi mensaje para ellos era: los narcos se pueden fugar, pero el Estado siempre los vuelve a encontrar”.

Luego, los generales colombiano sugirieron al gobierno mexicano conformar un equipo élite, sobre todo de jóvenes; cuidar las fugas de información, y poner mucha atención en los movimientos financieros de Guzmán Loera, sobre todo con sus contadores y sus mujeres, el talón de Aquiles de todo narco, de acuerdo con el general.

También, “les dijimos que (...) dificultaran las filtraciones y la corrupción utilizando continuamente el polígrafo. También les indicamos que estudiaran muy bien el círculo de amantes del Chapo, pues con 21 hijos que tiene, se podrían abrir muchas brechas. Les pedimos que se enfocaran en detectar a sus contadores, porque éstos saben intimidades que casi nadie más sabe. Y compartimos con ellos un ángulo de investigación que fue eficaz en nuestro caso: los narcos suelen ser apegados a su mamá. A través de ella se pueden lograr revelaciones. Asimismo, les explicamos la importancia de la mujer policía en nuestras operaciones”.

De acuerdo con el general Rosso José Serrano, “los narcos mexicanos y colombianos se parecen en sus excentricidades, en la obsesión por adquirir inmuebles, exhibir vehículos de lujo, costosas joyas u obras de arte de cuyos autores nunca han oído hablar, y mujeres bellas y de renombre”.

Por ello, dijo, “las debilidades de los capos con las mujeres se convierten en fortalezas de los investigadores, quienes, siguiéndolas a ellas, llegan a donde los narcos se esconden y pueden capturarlos, tal como sucedió (a Guzmán Loera) con la actriz Kate del Castillo”.

Destacó que la relación de Guzmán con Kate del Castillo y el actor norteamericano Sean Penn es el reflejo de cómo cada vez más se van rompiendo las barreras sociales: antes se escondían. “Ahora parece que a nadie le importara relacionarse públicamente con los narcos, pese a la estupidez que significa semejante decisión para el futuro de sus vidas, por las graves consecuencias penales que nexos de este tipo pueden generar”, advirtió.

Autores

El Economista (México)