George Soros, filántropo y financiero, anunció hoy una subvención-desafío de US$100 millones en el transcurso de 10 años para Human Rights Watch. La subvención por parte de su Open Society Foundations, la más grande que ha hecho a una organización no gubernamental, será usada para expandir y profundizar la presencia global de Human Rights Watch con el objetivo de proteger y promover de manera más efectiva los derechos humanos alrededor del mundo.

La subvención reta a Human Rights Watch, organización que no acepta fondos gubernamentales, a recaudar US$100 millones adicionales en contribuciones privadas para igualar el regalo.

Human Rights Watch espera que tanto la subvención como los fondos equivalentes sean recaudados, así como recursos adicionales, para permitir la implementación de un plan estratégico y lograr así convertirse en una organización verdaderamente internacional. El plan requerirá que Human Rights Watch incremente su presupuesto anual de US$48 millones a US$80 millones en los próximos cinco años.

“Human Rights Watch es una de las organizaciones más efectivas que apoyo”, dijo Soros, fundador y presidente de Open Society Foundations. “Los derechos humanos fortalecen nuestras máximas aspiraciones: están en el corazón de las sociedades abiertas”.

Soros dijo que se encuentra particularmente interesado en motivar a filántropos que no sean los simpatizantes tradicionales de los derechos humanos en Europa y Norteamérica.

La subvención tiene por objetivo apoyar la internacionalización de Human Rights Watch, para permitirle contratar personal en oficinas dedicadas a la defensa y promoción en las urbes regionales clave alrededor del mundo, y profundizar su investigación en países de interés. Especialmente, Human Rights Watch planea incrementar su capacidad para influenciar a las potencias emergentes del hemisferio sur para que impulsen una agenda a favor de los derechos humanos.

“Human Rights Watch puede tener incluso un mayor impacto al contar con un alcance verdaderamente internacional”, Soros afirmó. “Human Rights Watch debe estar presente en las capitales alrededor del mundo, abordando cuestiones locales, en alianza con grupos de derechos locales y trabajando con funcionarios locales. En un lapso de cinco años buscará que la mitad de sus ingresos y la mayoría de los miembros de su consejo provengan de fuera de Estados Unidos”.

Al concentrar la atención mundial en los lugares donde se violan los derechos humanos, Human Rights Watch da voz a los oprimidos y exige cuentas a los opresores por sus crímenes. Las investigaciones rigurosas y objetivas de Human Rights Watch, así como su incidencia política estratégica y focalizada, generan una intensa presión para el cambio y aumentan el precio que hay que pagar por abusos a los derechos humanos. Desde 1978, Human Rights Watch ha luchado por mejoras profundamente arraigadas en el ejercicio de los derechos humanos, y ha ayudado a que personas de todo el mundo disfruten de mayor justicia y seguridad.

“En un mundo cada vez más multipolar, debemos asegurarnos de que el mensaje de Human Rights Watch tenga resonancia en las capitales de mayor influencia en la orbe”, dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. “Poner fin a los graves abusos requiere generar presión desde cualquier gobierno con influencia, incluso desde los gobiernos del hemisferio sur”.
Con una plantilla de casi 300 miembros y abordando las condiciones de derechos humanos en casi 90 países, Human Rights Watch publica alrededor de 100 informes y varios cientos de comunicados de prensa cada año. La subvención-desafío permitirá a Human Rights Watch invertir recursos adicionales para llenar las brechas importantes en su red de información, incluyendo en lugares de Asia y África. También permitirá a Human Rights Watch una mayor profundidad en cuestiones donde su personal de investigación se encuentra escasamente esparcido.

Adicionalmente, para maximizar el impacto de su investigación, Human Rights Watch agregará personal para involucrarse más efectivamente con gobiernos nacionales en cuestiones locales y regionales de interés, y para desarrollar relaciones con periodistas que llegan a audiencias locales. Al aumentar el número de investigadores y defensores en países clave, Human Rights Watch estará mejor posicionado para involucrarse con funcionarios gubernamentales, periodistas y la sociedad civil, y estará en mejores condiciones para asegurar un cambio positivo.

“Esperamos que el ejemplo de George Soros ayude al movimiento pro derechos humanos alrededor del mundo al motivar a filántropos a invertir en los ideales de los derechos humanos”, dijo Roth.