El Observador de Uruguay. El nombre de Gina Haspel se popularizó este martes luego que el presidente Donald Trump la eligiera como la nueva directora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Tal como subrayó el mandatario estadounidense con un tweet, Haspel es la primera mujer que llega a la cúspide de la agencia de inteligencia.

Que una mujer esté a cargo de una organización de este tipo, tradicionalmente liderada por hombres, resulta novedoso. Pero la sorpresa podría quedar solapada cuando se comience a polemizar sobre algunos hechos que Haspel protagonizó durante más de 30 años de trabajo en la agencia.

Haspel, de 61 años, es señalada por supervisar un programa de la CIA conocido por utilizar tácticas brutales de interrogatorio a sospechosos de terrorismo y por haber destruido la evidencia que la incriminaba.

En el 2002, luego del ataque terrorista en Nueva York, la actual directora estaba a cargo de una prisión secreta de la CIA en Tailandia, en donde estaban detenidos sospechosos de pertenecer a la organización terrorista Al-Qaeda. Allí estuvieron presos, por ejemplo, dos miembros senior del grupo extremista: Abd al-Rahim al-Nashiri y Abu Zubaydah.

Un reporte del Comité de Inteligencia del Senado sobre las torturas perpetradas por la CIA especificó que allí se utilizaron método de interrogatorios no aprobados, como colocar gente en ataúdes, privarlos del sueño y hacerles el submarino. Documentos desclasificados de la agencia de espionaje también brindaron evidencia sobre estas prácticas.

Haspel después pasó a formar parte del equipo de Contraterrorismo de la CIA. Allí se la acusa de haber destruido los videos que mostraban torturas en la prisión clandestina de Tailandia. 

El tema volvió a la luz pública cuando el presidente Trump nominó a Haspel como subdirectora de la agencia en febrero de 2017. Un grupo de senadores manifestó su preocupación de que el mandatario nominara a una funcionaria que era señalada por haber destruidos, de forma no autorizada, documentos que delataban la tortura que sometió la CIA a dos detenidos.

En 2013, el entonces director de la agencia, John Brennan, la dejó a cargo de la subdirección del Servicio Clandestino que se encarga de hacer las operaciones secretas en el mundo.

Ahora se convertirá en la primera mujer en la historia de Estados Unidos en liderar la Agencia Central de Inteligencia, luego que su antiguo jefe Mike Pompeo fuera seleccionado para ocupar el cargo de secretario de Estado en reemplazo de Rex Tillerson.