La Paz. El gobernador opositor del principal distrito productor de gas de Bolivia se declaró el miércoles en huelga de hambre, buscando evitar que la asamblea autónoma regional lo suspenda para que enfrente un juicio por presunta corrupción.

Mario Cossío, gobernador del departamento sureño de Tarija, inició el ayuno acompañado por una decena de seguidores y denunciando el juicio como un "golpe de Estado antidemocrático" del cual responsabilizó al Gobierno del presidente Evo Morales.

"Esta huelga de hambre es una protesta contra el intento antidemocrático del Gobierno de tomar por vía judicial una gobernación que no pudo ganar en las urnas", dijo el centroderechista reelecto en abril pasado, según despachos radiales.

Cossío no tiene respaldo mayoritario en la Asamblea de Tarija, por lo que su caída dejaría a la oposición con el control de sólo dos de los nueve departamentos del país, los orientales Santa Cruz y Beni.

Una ley nacional aprobada a comienzos de año, que la oposición criticó duramente, dispuso que las autoridades electas regionales pueden ser suspendidas de sus cargos ante la sola presentación de una acusación formal por parte de un fiscal.

Cossío fue acusado la semana pasada ante un juez ordinario por una presunta compra irregular de cemento, por más de medio millón de dólares, una de decenas de supuestas irregularidades que el acusado rechaza y por las que el Gobierno de Morales lo ha tachado de corrupto.

La huelga de hambre y una paralela movilización de seguidores de Cossío impedían en la noche del miércoles que se instale la Asamblea tarijeña que sólo debe tomar conocimiento oficial de la acusación contra el gobernador para designar a su reemplazante, que según medios locales sería del Movimiento al Socialismo de Morales.

Tarija es el principal distrito productor de gas natural que Bolivia bombea a Argentina y Brasil en un negocio que alcanzará este año un valor cercano a los US$3.000 millones.