Kabul. El gobierno afgano y funcionarios de la OTAN desafiaron el martes los conteos y reportes mutuos respecto a que más de 50 civiles murieron tras quedar atrapados en los combates entre las fuerzas extranjeras y los insurgentes talibanes.

El portavoz gubernamental Siamak Herawi dijo que 52 personas, muchos de ellos mujeres y niños, murieron a causa de un ataque con cohete de la OTAN el viernes en Sangin, en la provincia de Helmand. La fuerza liderada por la OTAN dijo que una investigación preliminar aún no revelaba muertes civiles.

Los fallecimientos de civiles provocados por las fuerzas extranjeras son una gran fuente de fricción entre el presidente afgano, Hamid Karzai, y sus aliados occidentales, cuyos 150.000 soldados participan en una guerra cada vez más sangrienta contra los insurgentes.

Naciones Unidas dijo estar "profundamente preocupada" por los reportes y llamó a una investigación exhaustiva.

"Nuevamente destaco la necesidad de que todas las partes cumplan sus obligaciones de proteger a los civiles", dijo Staffan de Mistura, representante especial del secretario general de la ONU.

Los recientes reportes coincidieron con la publicación el lunes de decenas de miles de documentos clasificados estadounidenses por parte del grupo WikiLeaks, que arroja una nueva luz sobre los civiles atrapados en lo que llamó "la verdadera naturaleza de esta guerra".

Herawi dijo que la información de que 52 civiles han muerto provino del servicio de inteligencia del país en ese distrito.

Karzai condenó fuertemente el ataque y le pidió a las fuerzas encabezadas por la OTAN, la ISAF, priorizar la protección a civiles en su campaña militar, dijo su despacho en un comunicado citando las mismas cifras de bajas a causa del ataque.

Sin evidencias. La ISAF insistió en que una investigación conjunta con el gobierno afgano no ha encontrado hasta ahora evidencias de muertes de civiles, mientras un funcionario provincial sugirió que los residentes incluso pudieron inventar esa versión.

"Los residentes llevaron al grupo conjunto a un cementerio en el poblado de Rigi y reclamaron que 35 personas fueron arrestadas allí, pero las tumbas parecían ser antiguas", dijo Dawood Ahmadi, un portavoz del gobernador provincial, en referencia al poblado donde se supone que ocurrió el incidente.

"El equipo no ha encontrado ninguna evidencia que muestre que los civiles fueron asesinados (...) Podrían estar mintiendo, pero estamos aquí para averiguarlo", indicó.

Existen diversos paquetes de compensación para civiles atrapados en el combate, pero la ISAF reportó que muchos de los casos eran reclamos improcedentes.

Una portavoz de ISAF dijo que el equipo seguía en la zona intentando establecer la verdad.

"Nos tomamos cualquier baja civil muy seriamente, pero no hubo reportes de actividad operacional en Rigi", dijo la teniente coronel Katie Kendrick.

ISAF tiene una mala reputación entre la comunidad afgana por la investigación de incidentes similares.

En el peor hecho de su tipo, 140 civiles murieron en mayo el 2009 en un ataque aéreo de ISAF a un poblado en la provincia occidental de Farah, dijo el gobierno. Entre los muertos se encontraban 93 niños y 25 mujeres.