Buenos Aires. El gobierno argentino, por medio de su jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, advirtió este miércoles que la Corte Suprema de Justicia, máximo órgano judicial del país, "no está funcionando a pleno".

Las declaraciones del funcionario se conocen en medio de reclamos del Poder Ejecutivo para que el Tribunal complete su integración.

De los cinco miembros que prevé la legislación, la Corte trabaja actualmente con tres, su presidente, Ricardo Lorenzetti, su vicepresidenta, Elena Highton, y el vocal Juan Maqueda.

Hay una vacante producida por la renuncia, el 1º de enero, del juez Raúl Zaffaroni, y el quinto puesto lo ocupa el decano de la Corte, Carlos Fayt, quien no asiste a las reuniones de trabajo por razones de salud.

"La Corte no está funcionando a pleno", dijo Fernández, quien, en diálogo con la prensa, enfatizó que el órgano debe hacerse cargo "de un nivel de trabajo que es muy grande y que es imperioso que se cumpla de la mejor manera para beneficio de  los argentinos y todos los que litigan en la Argentina".

"Una Corte que tiene cuatro pero no son cuatro, son tres, donde termina prácticamente siendo un unicato y todos miran a un costado como si estuviéramos en un grado de normalidad superlativo. O no se quieren dar cuenta o le quieren sacar ventaja a esa situación. Y es muy triste para un país como la Argentina tener una Corte en esos términos que no está funcionando a pleno", sostuvo el funcionario.

En enero, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández propuso al experto Roberto Carlés como quinto miembro, pero su candidatura quedó trabada en el Senado, que debe prestar acuerdo a la nominación, ya que la oposición dijo que no dará el número de votos suficientes para la designación.

Según la oposición, el candidato a designar debería estar consensuado entre todas las fuerzas políticas del país, ya que el gobierno está en su última etapa, pues en diciembre dejará su cargo la jefa de Estado.