El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, instruyó para comenzar a disponer sobre todo lo relacionado al velatorio de Néstor Kirchner. Si bien se piensa como primera opción el congreso argentino, éste se encuentra en reparaciones, por lo que en los últimos minutos comienza a tomar fuerza la opción de un salón ubicado en la Cámara de Diputados de ese país.

La presidenta Cristina Fernández, sin embargo, prefiriría que fuera en Río Gallego, zona muy ligada a la historia personal y familiar del clan Kirchner.

Impactado por la noticia de la muerte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, contó a Clarín que conversó ayer por la tarde varias veces por teléfono con el ex presidente y lo había notado de “buen humor, como siempre hiperactivo”.