Buenos Aires. "Es el inicio del fin de las posiciones hegemónicas en el mercado de la comunicación que tanto daño le hicieron y le hacen a la pluralidad de voces y a la libertad de expresión", opinó Martín Sabbatella tras culminar la reunión del directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, en la que se aprobó por unanimidad la adecuación del Grupo Clarín a los límites establecidos en la ley 26.522.

"Nos reconforta haber logrado que todos los grupos de medios, aún el más poderoso y perjudicial para la Democracia, hayan tenido que rendirse al imperio de la ley", afirmó el presidente del organismo, al tiempo que consideró que "vamos hacia un panorama de servicios audiovisuales mucho más plural, más democrático, con más libertad, sin que ningún patrón le imponga condiciones y agenda al resto de los medios".

Los directores del Afsca -Sabbatella, Ignacio Saavedra, Néstor Avalle, Claudio Schifer, Eduardo Seminara, Gerardo Milman y Marcelo Stubrin- aprobaron también los planes de adecuación de los grupos empresarios Uno-Supercanal, Aldrey Iglesias, San Juan Cable Color y Ricardo Michelli, junto a otro centenar de resoluciones, entre sanciones, autorizaciones, convenios y licencias, según se informó en un comunicado de prensa.

"Con la adecuación de Clarín -que deberá transferir licencias a seis unidades empresariales- a los límites de la ley no se termina su derecho a informar y opinar con libertad, que siempre defenderemos. Se termina su posibilidad de imponerse como un gigante económico y monopólico para manipular la opinión pública y condicionar la democracia", agregó el titular del Afsca.

"El Grupo Clarín finalmente se rindió, porque ningún gigante logra para siempre pisarle la cabeza a los demás y condicionar a la sociedad, al Estado y a la Democracia. Sobre todo cuando enfrente se para un Gobierno que se hace cargo de una historia de 30 años de lucha y que está dispuesto a no dejar que se avasallen leyes y derechos".

El Grupo Clarín presentó en noviembre pasado su plan de adecuación voluntaria después de que la Corte Suprema declarase constitucional la ley de medios audiovisuales, tras cuatro años de litigio entre el Estado argentino y Clarín.

También explicó que los grupos tienen 30 días para presentar el detalle con los nombres de los futuros licenciatarios, que será nuevamente analizado por el organismo; y que desde la aprobación del plan, las compañías cuentan con 180 días para completar el proceso de transferencia a sus nuevos titulares.

Sabbatella señaló que "como los anteriores que conseguimos dar, no es un triunfo de un Gobierno ni de una gestión en este organismo" sino que se trata de "el triunfo de cientos de miles que desde hace más de tres décadas militan por la democratización de la palabra en nuestro país".

Y concluyó: "En lo personal, siento una gran satisfacción por cumplir con el mandato de la presidenta y el deseo de Néstor de poner en caja a quien creció al margen de la ley. Sigue floreciendo lo que Néstor y Cristina sembraron en esta década de transformaciones profundas".

El presidente del Afsca explicó también que Clarín y el resto de grupos que han tenido que cambiar su estructura tienen 30 días para presentar los nombres de los futuros licenciatarios, que serán nuevamente analizados por el organismo.

Desde la aprobación del plan, las compañías contarán con 180 días para completar el proceso de transferencia a los nuevos titulares.

El Grupo Clarín presentó en noviembre pasado su plan de adecuación voluntaria después de que la Corte Suprema declarase constitucional la ley de medios audiovisuales, tras cuatro años de litigio entre el Estado argentino y Clarín.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual había sido aprobada por una amplia mayoría del Congreso argentino en 2009, en sustitución de otra, sancionada en 1980, durante la última dictadura militar.

La norma fija para los medios privados de difusión nacional un máximo del 35% del mercado en cobertura de televisión de aire y un 35% de abonados en televisión de cable, 10 licencias de radio, 24 de televisión por cable y una de televisión por satélite.

El Grupo Clarín fue el más afectado por la normativa pero repercutió también en otros grupos de comunicación de Argentina o con intereses en el país, como el español Prisa.

* Con información de EFE y Télam.