Buenos Aires. El gobierno argentino citó este jueves al embajador británico ante Buenos Aires, John Freeman, para que dé "explicaciones" sobre acciones de espionaje contra la Argentina y por la "militarización y exploración ilegal de hidrocarburos" en las Islas Malvinas, informó la Cancillería.

La convocatoria fue realizada por el vicecanciller Eduardo Zuain, quien expresó el "malestar" de la Casa Rosada por ambos hechos.

La novedad se conoce una semana después del 33 aniversario del conflicto bélico de 1982 por el archipiélago ubicado en el Atlántico Sur, en medio de la tensión bilateral por una denuncia de Londres según la cual la Argentina es una "amenaza" para los isleños, lo que la presidenta Cristina Fernández rebatió, al encabezar el 2 de abril el acto en recuerdo de los caídos en la contienda bélica.

"No se preocupen, que no pongan una sola libra más en la defensa de Malvinas, que las pongan en alimentar ingleses, en darles trabajo, educación. No somos un peligro para nadie, no solamente para los ingleses. No somos un peligro en términos militares, de ofensiva militar", enfatizó ese día, desde Ushuaia, en el extremo sur del país, la jefa de Estado.

A través de un comunicado, el Palacio San Martín explicó que el reclamo al embajador Freeman obedeció al "silencio del gobierno británico frente a revelaciones del ex contratista de la Agencia Nacional de Seguridad, Edward Snowden, a través del medio 'The Intercept', sobre acciones de espionaje electrónico masivo dirigidas contra la Argentina".

"Según este medio, las acciones fueron llevadas adelante ante la creciente presión internacional para resolver la disputa de soberanía sobre las Malvinas", indicó la información oficial.

Zuain sostuvo ante el representante británico que "acciones de ese tipo violan el derecho a la privacidad conforme lo establecido en las resoluciones 68/167 y 69/166 de la Asamblea General de las Naciones Unidas".

"Ambas resoluciones ponen de relieve que 'la vigilancia y la interceptación ilícitas o arbitrarias de las comunicaciones, así como la recopilación ilícita o arbitraria de datos personales, al constituir actos de intrusión grave, violan los derechos a la privacidad y a la libertad de expresión y pueden ser contrarios a los preceptos de una sociedad democrática'", agregó el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.

Asimismo, Zuain informó a Freeman que la Cancillería y el Ministerio de Planificación Federal "presentarán una denuncia penal contra las empresas que llevan adelante actividades de exploración de hidrocarburos en la plataforma continental argentina".

Ello, por la presunta violación de la ley local 26.915 que impide la exploración sin acuerdo de Buenos Aires y por transgredir resoluciones de las Naciones Unidas que instan a las partes a "no introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras se encuentre pendiente la solución de la controversia".

Durante la citación, el vicecanciller argentino expresó también el "malestar" de Buenos Aires por declaraciones del secretario de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, ante el Parlamento británico.

Fallon anunció allí el "incremento del gasto militar en las Islas Malvinas y la introducción de nuevo equipamiento bélico, alegando una supuesta e inverosímil 'amenaza' argentina", se quejó Zuain.

Que abundó: "Frente al armamentismo británico, la Argentina sostiene que sólo el diálogo y la negociación deben primar para poner fin a esta situación colonial anacrónica que lleva más de 182 años, mediante la aplicación de la resolución 2065 (XX), y siguientes, de las Naciones Unidas".

En el conflicto de 1982 murieron 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres isleños.