Buenos Aires. El gobierno argentino tomó este lunes distancia de la investigación judicial abierta contra el vicepresidente, Amado Boudou, por su presunta implicación en un delito de corrupción.

"No me corresponde a mí efectuar una opinión en ese sentido. Es importante observar el desenvolvimiento del proceso judicial", dijo el jefe de Gabinete del Gobierno argentino, Jorge Capitanich, al ser consultado en rueda de prensa sobre el pedido opositor de que Boudou deje su cargo mientras es investigado por la justicia.

"El vicepresidente ha manifestado claramente su posición en el sentido de estar a disposición de la Justicia. Tenemos que respetar al sistema republicano, la división de poderes y el debido proceso", agregó Capitanich.

La titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, se sumó este lunes a los pedidos de la oposición y reclamó que el vicepresidente dé un paso al costado "si está así cuestionado y las pruebas van apareciendo".

"En algún momento tiene que haber dignidad de los funcionarios", agregó Cortiñas en declaraciones a radio La Red.

Boudou negó este fin de semana las acusaciones en su contra y rechazó la posibilidad de dejar su cargo.

La Justicia argentina rechazó el pasado viernes la solicitud de sobreseimiento presentada por Boudou para quedar al margen de la investigación sobre la compra de la imprenta de papel moneda Ciccone Calcográfica.

El vicepresidente es investigado como presunto autor de un delito de negociaciones incompatibles con la función pública por la adquisición de la imprenta.