La Paz. El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, admitió que la imagen del gobierno sufrió un debilitamiento tras la emisión y posterior eliminación del Decreto 748 (que subió el precio de los combustibles). Sin embargo, insistió en que las acciones estuvieron direccionadas a mejorar la calidad de vida de los bolivianos.

“Podemos tener, en momentos, debilitamiento de imagen, es cierto, claro que sí, entendemos que eso puede darse porque a veces se toman ciertas medidas que afectan temporalmente a un sector y a otro sector, pero un gobierno responsable no se está cuidando la imagen en el espejo”, afirmó el vicepresidente.

La autoridad respondió de esa forma a la consulta de un periodista luego de que se conoció una encuesta publicada por el diario cruceño El Deber que muestra una reprobación de 67% al gobierno del presidente Evo Morales después de la puesta en vigencia del decreto que incrementó el precio de los carburantes, el mismo que fue anulado cinco días después.

En criterio de García, el deterioro de la imagen del gobierno es un argumento que se utiliza como “una sonajera” con una regularidad de seis a ocho meses desde 2006. “Ya estamos acostumbrados”, aseguró en conferencia de prensa, en la que también recordó que el jefe de Estado y su gobierno recibieron un amplio apoyo popular en el referéndum revocatorio y las elecciones generales del 2009.

El citado decreto motivó la protesta de diversos sectores sociales que se movilizaron en rechazo a su aplicación, por lo que el presidente Morales anuló la medida el 31 de diciembre.

García dijo que ahora el pueblo comprende cada día más que esa medida garantizaba la “estabilidad y el bienestar de los bolivianos a mediano y largo plazo”. “Un gobierno es el que conduce un país, el estadista que tiene que ver el bienestar de los bolivianos hoy, mañana y siempre. El pueblo sabe, la medida que tomamos no fue para nuestra imagen. Lo importante es cuidar la economía y el pueblo lo está entendiendo”.

Añadió que el gobierno trabaja por “garantizar la mejora de condiciones de vida de los bolivianos y fundamentalmente de los más humildes”.