La Paz, Xinhua. Protestas y bloqueos de caminos protagonizados por sindicatos impidieron este martes que el gobierno aceptara retomar el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) para poner fin a una huelga por tiempo indefinido que se inició el lunes 6 de mayo, según indicó hoy el dirigente laboral Víctor Quispe.

El secretario ejecutivo de la Confederación de Fabriles, Víctor Quispe, manifestó a los medios de prensa que la condición del gobierno para reinstalar el diálogo con la COB, antigua aliada del gobierno de Evo Morales, es que se levanten las medidas de presión.

Los sindicatos exigen al gobierno una jubilación con el ciento por ciento del sueldo, aunque otros sectores consideran un 70%, lo que para el gobierno es insostenible y que puede mandar a la quiebra el sistema de pensiones.

Tanto gobierno como dirigentes sindicales esperan reunirse en los próximos días para encontrar una solución a estas posiciones.

La huelga general por tiempo indefinido ingresó a su octavo día y los intentos de diálogo han fracasado en por lo menos una decena de oportunidades.

En tanto, los maestros, mineros y otros sectores de trabajadores continúan con sus medidas de presión con bloqueos y marchas de protesta que prácticamente frenaron el tránsito en el centro de la ciudad de La Paz.

Ministros de Estado y dirigentes de la COB se encuentran desde las 8:15 hora local (12:15 GMT) en instalaciones del ministerio de Trabajo sin poder dialogar, mientras continúen las manifestaciones en las calles de mineros, además de bloqueo de caminos por parte de maestros urbanos y rurales.

El secretario ejecutivo de la Confederación de Fabriles, Víctor Quispe, explicó que el Comité Ampliado de la COB del lunes decidió radicalizar las medidas de presión y dialogar al mismo tiempo, lo que es rechazado por el gobierno de Morales.

"Los dirigentes de la COB deben levantar las movilizaciones", afirmó el ministro de Trabajo, Daniel Santalla, quien ratificó así la posición gubernamental de que no se puede dialogar bajo presión.

Además, el gobierno espera que la central de sindicatos busque entrar en un diálogo razonado con la meta de que se levanten los bloqueos y dejen sin efecto las marchas de protesta.

Santalla reiteró que el gobierno está dispuesto a trabajar con los sindicalistas hasta encontrar una solución racional a sus demandas.

En tanto, los maestros, mineros y otros sectores de trabajadores continúan con sus medidas de presión con bloqueos y marchas de protesta que prácticamente frenaron el tránsito en el centro de la ciudad de La Paz, sede del gobierno boliviano.