Mientras, la marcha prosiguió con 55 minutos de caminata, ya que la columna decidió pernoctar en la comunidad de Horeb, a cuatro kilómetros de San Borja.

Ante la reanudación de la movilización, la comisión de ministros, que permaneció una semana en San Borja, decidió replegarse. “Decidimos volver a nuestras labores habituales, siempre esperando una convocatoria del sector indígena para reiniciar el diálogo”, dijo a La Razón el ministro de la Presidencia, Carlos Romero.

Romero, quien estuvo acompañado estos últimos tres días por los ministros de Hidrocarburos, José Luis Gutiérrez, y de Justicia, Nilda Copa, reprochó el rechazo del sector indígena de continuar con la negociación.

Incluso, dijo el funcionario, el gobierno tiene una propuesta de acuerdo donde, entre algunos puntos, propone la instalación de mesas de diálogo para tratar el pliego de los indígenas, la presentación de dos anteproyectos de ley para evitar asentamientos en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) y la suspensión de la marcha.

Rechazo.  Esta propuesta no fue ni leída por la dirigencia de los marchistas, quienes cortaron toda forma de comunicación con el Gobierno. Los movilizados sólo quieren la presencia del mandatario Evo Morales en la marcha.

La presidenta del Comité de la VIII Marcha Indígena, Jenny Suárez, descartó que el sector movilizado se reúna con ministros de Estado. “Ellos ya agotaron sus propuestas y sólo podemos hablar con el presidente Evo Morales. Si quieren diálogo, debe ser con el Mandatario en la marcha, por eso estamos yendo a La Paz para hablar con él”, remarcó.

Sonaban los pitos de la guardia indígena. Era la alerta para formar. A las 15.50 se reanudó la marcha con aplausos de los pobladores de San Borja, quienes daban signos de aliento a la movilización, que pretende llegar a La Paz. La noticia de la muerte del dirigente Eddy Martínez, que falleció en el accidente aéreo de Aerocon, obligó a los marchistas a hacer una pausa en su movilización en la comunidad de Horeb para rendir un homenaje simbólico al marchista indígena. Acamparon en el lugar a las 16.45.

“El motivo de la llegada a Horeb es debido a la muerte de nuestro compañero Eddy Martínez, quien viajaba de Santa Cruz a Trinidad para retornar a la marcha”, comentó el diputado indígena Pedro Nuni Caity (MAS).

El legislador explicó que Martínez era dirigente del pueblo indígena chiquitano y que partió con la marcha desde Trinidad, el 15 de agosto. “Retornó a su región para hacer labores personales y en su intento de retornar a la marcha falleció”, añadió Nuni.

Sobre el reinicio de la movilización, Suárez informó que hoy proseguirá la marcha hacia La Emboscada, comunidad a 25 kilómetros de Yucumo, región tensionada debido al bloqueo de la ruta a La Paz organizado por colonizadoras afines al MAS, que exigen un diálogo entre los marchistas indígenas y el Gobierno.

“Planificamos partir en la amanecida. Esto para evitar el calor y llegar temprano a La Embocada, para dormir en ese lugar y luego llegar a Yucumo”, explicó Suárez. De acuerdo con lo previsto, la marcha pretende llegar mañana a la localidad del bloqueo, donde ya existe presencia policial para evitar enfrentamientos.

La marcha indígena, que cumple 24 días de movilización, exige la negociación de 16 puntos, entre ellos, el rechazo a la construcción de la carretera Villa Tunari (Cochabamba)-San Ignacio de Moxos (Beni) que cruzaría por el TIPNIS.

Hay preacuerdo con Yucumo. El defensor del Pueblo del Beni, Luis Revollo, dijo que existe un “preacuerdo de palabra” entre la dirigencia indígena y los colonizadores para evitar enfrentamientos en la población de Yucumo, zona donde existe un bloqueo en la ruta que conecta Beni con La Paz.

“La conversación ha quedado en cuarto intermedio. Hay un preacuerdo verbal de no agresión. Los bloqueadores dijeron que no tienen nada contra la marcha y por lo tanto no harían nada. Esperemos que se cumpla ese preacuerdo”, afirmó.

Sobre el tema, el ministro de la Presidencia, Carlos Romero, afirmó que existe un contingente policial en Yucumo para evitar posibles enfrentamientos entre marchistas y colonizadores. “Como Gobierno tomaremos todas las previsiones necesarias para evitar confrontación”, señaló.

Mientras la marcha se reanudó este jueves, en Yucumo, a 50 kilómetros de San Borja, la dirigencia de esa localidad — afín al MAS— continúa con el bloqueo de la carretera. “Seguimos con el bloqueo, porque pedimos diálogo entre el Gobierno y los hermanos indígenas”, dijo el secretario ejecutivo de Yucumo, Adrián Lovera.

El presidente de la Coordinadora de la Amazonia de Bolivia, René Huasco, indicó que “no dejaremos pasar la marcha por acá” debido a que “pedimos la instalación del diálogo”. La presidenta del Comité de la VIII Marcha Indígena, Jenny Suárez, espera que la confrontación no se desarrolle en Yucumo. “De nuestra parte no queremos violencia, sólo queremos pasar y llegar a La Paz”.

Proponen leyes para proteger el Tipnis. Como parte de su propuesta de ocho puntos, el gobierno anunció que se aprobarán dos leyes: una de protección del Tipnis y la segunda de desarrollo para las comunidades del lugar. El ministro de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, anunció en conferencia de prensa que existen compromisos del Presidente sobre el impacto ambiental y la integridad de las comunidades del Tipnis.

Las dos leyes expresan la preocupación del gobierno por los impactos ambientales y sociales que produciría la conclusión de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

“Nos comprometemos a velar por evitar, mitigar o reparar los posibles daños a producirse por la construcción de la carretera”, explicó Delgadillo y luego enfatizó en la importancia de la integridad del Tipnis.

De igual manera, el funcionario afirmó que la carretera “tiene características estratégica para el Estado y se reconoce la preocupación de las comunidades indígenas del Tipnis”. Por otro lado, el Gobierno ratificó su predisposición para estudiar otras alternativas técnicas para la construcción de la carretera, las mismas que serán analizadas en la dinámica de la negociación.

Sobre la consulta, Delgadillo aseveró que ésta será transparente, abierta e informada, para lo que invitarán a las 64 comunidades del Tipnis a que participen. “Se consultará a todas ellas”, reafirmó. Dentro de este mismo tema, señaló que la consulta a las comunidades contará, además, con veedores nacionales e internacionales. La fecha de realización no fue precisada por la autoridad.