Rio de Janeiro. El Gobierno brasileño anunció un paquete de medidas económicas para ayudar el sector eléctrico del país, de 4.000 millones de reales (unos US$1.700 millones) ante los problemas que están sufriendo las distribuidoras debido a la fuerte sequía que vive parte de Brasil y la decisión gubernamental de aplazar a 2015 la subida de la cuenta de la electricidad.

Según anunció este viernes el ministro de Hacienda, Guido Mantega, el dinero irá a la Cuenta de Desarrollo Energético (CDE), un fondo creado para evitar una subida de las tarifas, y en el que ya se anunció previamente un aportE de 9.000 millones de reales (unos US$3.820 millones).

Acompañado de representantes del sector eléctrico, Mantega avanzó que el mes que viene se hará una subasta para la compra de energía que debe estimular una reducción de los precios, al alza debido a la sequía que viven las regiones sureste y sur del país, donde se produce el 70% de la energía en las hidroeléctricas de ambas partes.

El Gobierno también autorizó a la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE), un ente privado, a tomar créditos bancarios para socorrer a las distribuidoras, que sufren pérdidas por la grave sequía.

La falta de aguas en los embalses ha obligado al gobierno a utilizar las centrales térmoeléctricas, más caras y contamintantes que las hidroeléctricas. Mantega dijo que la cuenta de los gastos por el uso de las térmicas apenas llegará al consumidor en 2015 y debe ser de unos 8.000 millones de reales (US$3.400 millones).