Brasilia. La coalición de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, obtuvo una victoria este miércoles en un escándalo vinculado a su jefe de Gabinete cuando bloqueó intentos de la oposición para citarlo a testificar en el Congreso.

La alianza gobernante de 10 partidos de Rousseff salió airosa de tres pedidos separados de la oposición para que el jefe de Gabinete, Antonio Palocci, explique reportes de prensa de un supuesto aumento de 20 veces de su riqueza personal como consultor de negocios durante el período 2007-2010, en el que fue diputado federal.

Palocci, el principal negociador del gobierno y una autoridad económica clave, ha negado cualquier delito y dijo que sus ingresos están totalmente documentados en declaraciones de impuestos.

La muestra de fuerza de la coalición marca una victoria inicial en una de las grandes pruebas políticas de Rousseff desde que asumió el cargo el 1 de enero.

La coalición gobernante posee entre el 60% y el 70% de las bancas en ambas cámaras del Congreso. Aún si la oposición obtiene los votos para la investigación, hacerla funcionar será extremadamente difícil debido a las numerosas tácticas dilatorias que el gobierno podría emplear.

Partidos de la oposición están tratando de reunir suficientes votos para lanzar una investigación formal de las acusaciones en el Congreso, pero la mayoría de los analistas cree que es improbable que el intento avance en este momento.

"Basados en lo que sabemos hasta ahora, es poco probable que la oposición gane", dijo Andre Pereira Cesar, experto del Congreso de la consultora política CAC con sede en Brasilia.

La coalición gobernante posee entre el 60% y el 70% de las bancas en ambas cámaras del Congreso. Aún si la oposición obtiene los votos para la investigación, hacerla funcionar será extremadamente difícil debido a las numerosas tácticas dilatorias que el gobierno podría emplear.

De cualquier manera, Rousseff puede verse forzada a hacer concesiones a sus aliados por haber cerrado filas detrás de Palocci. El asunto también podría disminuir la influencia del funcionario, quien ha sido uno de los miembros del gabinete de mayor influencia sobre la presidenta.

"Tener una consultora siendo legislador no es ilegal, pero es poco ético", dijo Cesar.

Palocci renunció como ministro de Finanzas en durante el Gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva debido a un escándalo ético.

Aún enfrenta una demanda del fiscal federal público de Brasil para que brinde más detalles sobre contratos con clientes de la consultora que administró mientras era legislador.

Nuevos reportes de prensa que detallan algunas de las presuntas actividades de cabildeo de Palocci podrían mantener al escándalo en el centro de la escena por algún tiempo.