Santiago. El gobierno chileno exploraría otras vías de financiamiento en caso de que parte de su proyecto de reconstrucción tras el terremoto de febrero sea rechazado por el Congreso, dijo el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Una comisión del Senado, liderada por parlamentarios de oposición, rechazó la noche del lunes un nuevo impuesto especial a la minería y otros beneficios tributarios, pero aprobó un alza en el gravamen a las ganancias de las grandes empresas y al tabaco, entre otras iniciativas.

En caso de que parte del proyecto sea finalmente rechazado por el pleno del Senado, se trataría de la primera gran derrota política del gobierno de derecha de Sebastián Piñera a manos del bloque de oposición de centroizquierda Concertación.

"Sé que es difícil (aprobar la regalía e incentivos tributarios) si no, buscaremos fórmulas para allegar recursos", dijo Larraín a periodistas.

La oposición argumenta que algunos impuestos a las grandes empresas, pymes y a la minería de mayor tamaño son de carácter transitorio, mientras que otras beneficios tributarios son permanentes, lo que va en desmedro de las arcas fiscales.

Proyecto clave. El ministro agregó que este proyecto es clave para la reconstrucción de las zonas más afectadas por el potente sismo del 27 de febrero, que sacudió al centro y sur del país, con pérdidas brutas estimadas en unos 30.000 millones de dólares.

"Si esto no es acogido, cada uno (de los parlamentarios) tiene que asumir sus responsabilidades (...) Estamos dispuestos a escuchar", aseguró Larraín.

El Senado votará la tarde del jueves el proyecto de financiamiento a la reconstrucción.

Junto con el alza de algunos impuestos y de ciertas rebajas tributarias, el gobierno planea financiar la reconstrucción del país con una próxima colocación de deuda en dólares y pesos por un equivalente total a US$1.500 millones.

El uso de una pequeña parte de los fondos soberanos del país también ayudará a financiar el plan.