Santiago.- El gobierno chileno anunció un plan de descontaminación para tres localidades costeras de la zona central, para dar solución definitiva a los problemas ambientales que arrastran hace medio siglo.

La propuesta ingresada este viernes a la Contraloría General de la República contempla el control y reducción de emisiones a empresas aledañas a los municipios de Quintero, Puchuncaví y Concón.

También propone la fiscalización permanente de la Superintendencia del Medio Ambiente y el rediseño de la red de monitoreo y gestión de episodios críticos durante todo el año, entre otras medidas.

Junto al plan de descontaminación, se envió a la Contraloría la norma primaria de calidad para el dióxido de azufre, que incorpora por primera vez un límite de una hora.

Lo anterior "permite enfrentar los picos de dicho contaminante que afecta a la población", precisó el Ministerio del Medio Ambiente en un comunicado.

El Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) establece el congelamiento inmediato de las emisiones y la reducción de material particulado (MP), dióxido de azufre (SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx) en un plazo de tres años.

Esto para las empresas Codelco Ventanas, AES Gener y Enap, responsables del 75% de las emisiones de MP; del 99% del SO2 y del 81% de las emisiones de NOx.

Se pretende además controlar la emisión de compuestos orgánicos volátiles (COV), que actualmente no cuentan con una regulación, y que aplica a las empresas Copec, GNL Quintero, Oxiquim, Gasmar, ENEX, Enap Aconcagua, Enap Quintero, Abastible, Lipigas y Basf.

Otra de las medidas incorporadas y destacada por la ciudadanía es la regulación de emisiones de material particulado de áridos y almacenamiento de graneles al aire libre, que apunta principalmente a los acopios de carbón y concentrados de cobre.

Las empresas apostadas en la zona tendrán un plazo máximo de 24 meses para adaptarse.

El gobierno aseguró que tomó la decisión de hacer el plan completo en un plazo de tres meses y que dedicó más del 50 por ciento del tiempo al proceso de participación ciudadana.

El Ejecutivo determinó poner fin a las problemáticas ambientales que existen actualmente y se extienden hace más de 50 años en localidades costeras centrales de Chile.

La situación se tornó urgente al conocerse la intoxicación por gases contaminantes de unos diez mil alumnos en Quintero y Puchuncaví hace algunos meses.

El episodio crítico obligó a suspender las clases en dichas localidades; implementar hospitales de emergencia y medidas de mitigación.