El gobierno chileno endureció hoy su posición frente al conflicto estudiantil, tras la primera jornada de la huelga por 48 horas convocada por la dirigencia del sector, en la que se produjeron graves incidentes, tras los cuales el Ejecutivo anunció que aplicará la severa Ley de Seguridad Interior del Estado.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, afirmó que el gobierno presentará querellas basadas en esa norma contra los autores de los disturbios, entre ellos la quema de un colectivo urbano de pasajeros y otros actos de violencia y vandalismo en varios puntos de Santiago, informaron las agencias de noticias Ansa y DPA y los medios chilenos El Mercurio, La Nación, La Tercera y Radio Cooperativa.

Paralelamente, la policía chilena arremetió también contra dirigentes sociales y estudiantiles que intentaban llegar al palacio de gobierno de La Moneda a entregar los resultados del plebiscito por la educación, realizado hace diez días, en el que más de 90% del millón y medio de chilenos que votaron apoyan a la educación gratuita y de calidad reclamada por el movimiento estudiantil.

Sorteados los inconvenientes, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, logró reunirse con el ministro vocero, Andrés Chadwick, y atribuyó estos incidentes a una descoordinación al momento de ir a entregar los resultados del plebiscito así como a "las tensiones que se están viviendo en el país".

"Estos actos de violencia injustificables, con una violencia incendiaria, una violencia asesina y criminal, lo único que pretenden hacer es atemorizar a los chilenos, pero lo que van a conseguir hacer es endurecer la mano de nuestro gobierno todo lo posible", sostuvo Hinzpeter al anunciar la aplicación de la ley que tipifica los delitos terroristas, endurece las penas y permite la detención e incomunicación.

El ministro calificó los hechos de "extraordinariamente graves", aseguró que "son actos de delincuencia pura y simple" que "no se enmarcan en la libertad de manifestarse" y llamó a los parlamentarios a que apoyen el proyecto de ley que sanciona las tomas de establecimientos con violencia.

La primera de las dos jornadas de paro nacional, convocadas por dirigentes estudiantiles universitarios y secundarios y de profesores, comenzó a la mañana con barricadas en varios puntos de la capital, empeoró cuando grupos de encapuchados comenzaron a atacar comercios y otros edificios, además de la quema del colectivo, y terminó con 61 detenidos.

Sin embargo, los desbordes son también moneda corriente en el accionar de los carabineros, que hoy ingresaron en forma violenta en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile y dejaron a un trabajador del centro gravemente herido, denunciaron autoridades académicas.

De acuerdo con la vicedecana del centro María Eugenia Horvitz, la policía chilena irrumpió en el recinto en forma desmedida con el supuesto objetivo de enfrentar a un grupo de encapuchados que habría participado en la quema del colectivo, reportó la agencia de noticias Prensa Latina.

"Los encapuchados no son nuestros estudiantes y menos nuestros funcionarios", subrayó la autoridad de la institución docente, quien denunció además la detención injustificada de un grupo de personas.

"Carabineros entró al campus sin avisar; el accionar fue bastante violento, hay dos funcionarios lesionados y uno de ellos está grave", remarcó la vicededana a la televisión local.

Horvitz dijo además que "es habitual" que los encapuchados se refugien en el interior de la casa de estudios y, en cambio, "lo raro es que siempre son golpeados los funcionarios y (ahora) los estudiantes que empezaban sus clases de término de semestre", comentó.

El diálogo entre estudiantes y el gobierno está quebrado desde hace una semana, cuando la última oferta de las autoridades fue otorgar becas sólo al 40% de los universitarios más pobres, mientras que el movimiento pretende que el Estado financie, previa reforma tributaria, el 100% del sistema universitario, hoy totalmente pago, incluso en las universidades públicas.

"Hay algunos que piensan que la única educación que importa es la superior", criticó hoy el presidente Sebastián Piñera en el palacio de La Moneda, al firmar una ley que eleva el gasto per cápita del fisco en educación primaria y secundaria.

La negativa a otorgar educación pública gratuita reavivó las movilizaciones que los estudiantes vienen realizando desde hace más de cinco meses, en medio de la discusión del presupuesto 2012 en el Congreso, iniciativa en la que el Ejecutivo se resiste a aumentar partidas para el área, como piden oficialismo y oposición.

Los reclamos y movilización estudiantiles, que derrumbaron el apoyo al gobierno según distintos sondeos, movilizaron a millones de chilenos en todo el país, donde este año se registraron más de un millar de protestas sociales, en la antesala de los comicios municipales de 2012 y presidenciales de 2013.