El gobierno colombiano presentó un balance de la mesa de conversaciones con las FARC sobre el tema agrario.

El jefe de la delegación del gobierno, Humberto De la Calle Lombana, dijo que lo primero es “debemos garantizar la obligación de facilitar el acceso progresivo de los campesinos a la tierra”.

Según él, la “ambición” del gobierno no se limita a llegar a unos pactos con las FARC para la terminación del conflicto pues “incluye también la necesidad de llegar a acuerdos que sienten unas bases sólidas para la construcción de la paz y que de esa manera garanticemos la no repetición del conflicto y el cierre definitivo de la violencia en Colombia”.

“Si no estabilizamos y recuperamos para el país y para sus habitantes las vastas regiones donde el conflicto echó raíz estamos expuestos a que éste se repita, por eso, el gobierno estuvo de acuerdo en que el problema agrario fuera el primer punto de la agenda”, señaló el ex ministro.

Para el gobierno, “el comienzo de la recuperación es la ampliación del acceso a la tierra para las decenas de miles de colombianos que no la tienen o la tienen de manera insuficiente”.

Y continuó: “Es través del acceso integral, esto es el acceso con acompañamiento técnico y productivo, como las familias campesinas podrán incrementar sus ingresos, darles una mejor educación a sus hijos y sentiré como lo que son: ciudadanos con los mismos derechos, que cualquier otro colombiano (…) el gobierno es consciente de la necesidad de cerrar la brecha mediante la transformación del campo”.