Luego de que las FARC anunciaran en un comunicado que se “reservan el derecho” de seguir secuestrando policías y militares retenidos en combates, el gobierno rechazó este comportamiento y lo calificó como un atentado al proceso de paz que se desarrolla en La Habana.

“Si no quieren la paz, no nos hagan perder el tiempo a los colombianos”, señaló el jefe del equipo negociador del gobierno, Humberto de la Calle Lombana, quien manifestó que la ofensiva militar seguirá adelante.

El vocero del gobierno criticó la posición de la guerrilla y señaló que los policías secuestrados en el Valle del Cauca no son prisioneros de guerra. "A las cosas hay que llamarlas como son. Los soldados y policías no son prisioneros de guerra, son secuestrados".

“La orden del gobierno a las Fuerzas Militares es seguir persiguiendo a las FARC en todo territorio nacional. La orden a esta comisión es seguir trabajando por un acuerdo para terminar el conflicto. No nos vamos a dejar desviar de ese objetivo (…) que digan de una vez en la mesa de diálogo si quieren la paz, pero no le hagan perder el tiempo al gobierno y a los colombianos”, dijo De la Calle Lombana.

Finalmente, reiteró que no habrá un cese de operaciones bilateral, a pesar de las presiones que existan por parte del grupo insurgente.

"No nos vamos a desviar de nuestro objetivo, ni nos vamos a dejar presionar para que hagamos un cese de operaciones".