El ministro colombiano de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, anunció que el gobierno y los caficultores, que iniciaron una huelga hace 11 días y que tienen bloqueadas varias carreteras, llegaron a un preacuerdo en el precio de carga de café, una de las exigencias de los cultivadores.

"Podemos registrar que se ha llegado a un acuerdo después de larguísimas negociaciones para levantar el paro, paro que dejó tantos sinsabores y perjuicios a tantas personas inocentes. El costo de este acuerdo en términos anuales es unos 800.000 millones de pesos (unos US$443 millones)", declaró el funcionario a periodistas.

Los representantes del gobierno y el gremio cafetero se reunieron por dos días en la ciudad de Pereira (centro-oeste), donde las partes analizaron las exigencias del los caficultores que estaban pidieron mayor subsidio a la carga de café de 125 kilos.

"El café ha sido tan importante desde el punto de vista social y esa es una labor que tenemos que preservar", señaló Restrepo.

Una vez los caficultores y el gobierno informaron del preacuerdo, los campesinos que tienen bloquedas algunas carreteras del sur, centro-oeste y suroeste del país, incluida la Panamericana, empezaron a retornar a sus viviendas y a desbloquearon algunas vías.

"El gobierno hizo unos compromisos que han sido aceptados plenamente por la comisión negociadora del paro cafetero, de que el techo quede en 700.000 pesos la carga, el piso en 480.000 pesos la carga y que el ingreso para el caficultor quede en 45.000 pesos la carga", dijo el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón.

"El ingreso de ayuda será pagado por el que compre el café, en el mismo momento en que se compre así sea verde para beneficiar al pequeño caficultor y posteriormente el gobierno le pagará esta factura a los compradores, a través de los mecanismos que determine el gobierno nacional", añadió Garzón.

Los cafeteros insistieron en que no desbloquearían las vías hasta que el gobierno comprenda la crisis por la que atraviesan debido al precio del grano que se encuentra actualmente en unos mínimos históricos y piden medidas tales como la no importación del producto y la estandarización del precio.