La Habana. El gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC reiniciaron el lunes el diálogo de paz ante el reto de avanzar en el tema de reparación a las víctimas, otro de los puntos claves en sus intentos por poner fin a más de medio siglo de hostilidades en el país sudamericano.

En más de dos años de negociaciones en Cuba, las partes han logrado acuerdos parciales para dar acceso a la tierra y la producción a los campesinos pobres, facilitar la transformación de la guerrilla en un partido político y combatir el narcotráfico.

"Iniciamos hoy la primera ronda de conversaciones del año 2015", dijo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un comunicado el lunes.

"Es de nuestro interés, que convengamos ya los procedimientos y mecanismos para lograr la reparación de las víctimas por parte de todos los actores vinculados al conflicto, armados y no armados", agregó.

La delegación del gobierno, que lidera el ex vicepresidente Humberto de La Calle, ingresó al Centro de Convenciones donde se desarrollan las pláticas en La Habana sin emitir comentarios a la prensa.

Pese a que el diálogo ha logrado más avances que todos los esfuerzos anteriores de paz, el proceso ha estado marcado por la desconfianza mutua y hasta amenazas de pararse de la mesa.

Quedan pendientes además del tema de la compensación de las víctimas, otros asuntos complejos como el fin del conflicto y el mecanismo de refrendación de un eventual acuerdo de paz.

El avance en importantes temas no ha sido suficiente para generar mayor optimismo. A fines de enero el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, dijo que no siente que esté cerca la firma de un acuerdo final de paz.

El grupo rebelde, que cuenta con unos 8.000 combatientes, declaró un cese unilateral e indefinido al fuego a partir del 20 de diciembre y desde entonces ha denunciado ofensivas militares que ponen en riesgo la tregua.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos se ha negado a ceder en el combate a los grupos insurgentes y ha rechazado apoyar el pedido de las FARC de un cese bilateral del fuego.