El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que el Censo de Población y Vivienda que debía efectuarse este año, será posiblemente postergado para el siguiente.

El registró se retrasaría porque no se aprobaron en el Legislativo los recursos para el emprendimiento ni se preparó el mismo con anticipación.

Según las Naciones Unidas, el período para actualizar los datos esenciales para la planificación y otras decisiones importantes en la vida pública de un país, en los niveles municipal, departamental y nacional, es de diez años. El último censo en Bolivia data del 2001.

“Todavía no tenemos la fecha del Censo, pero creo que vamos a postergar (el mismo) para el próximo año, porque hay que preparar(lo) con anticipación”, afirmó Morales, en el acto de inauguración de la carretera que vincula la ciudad de El Alto con las localidades de Achocalla y Mallasilla.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) debía haber efectuado el registro el año 2010, pero la medida no se llevó a cabo, principalmente, porque no se consiguieron a tiempo los recursos de las Naciones Unidas.

Según datos oficiales, el Censo tendría un costo aproximado de US$15,1 millones, para lo cual el gobierno autorizó la obtención de un crédito de US$50 millones del Banco Mundial. Los recursos, que también permitirán la realización del censo agropecuario y la encuesta de hogares, fueron aprobados por la Asamblea legislativa el 9 de junio, pero aún no fueron ratificados por las autoridades del Órgano Ejecutivo.

El crédito del ente multilateral será otorgado con un interés del 0% y un plazo de pago de 20 años.  

La realización del censo requiere de una actualización cartográfica que precisa de una inversión de US$16,5 millones. Por su parte, el censo agropecuario se hará con una inversión de US$22,3 millones. A decir de Morales, el censo permitirá una mejor distribución de los recursos del Estado.