Brasilia. El Gobierno de Brasil revocó este jueves un decreto presidencial que permitió el despliegue de soldados en la capital del país para contener a manifestantes que protestaban contra el presidente Michel Temer y sus medidas de austeridad.

Las autoridades dijeron que desplegaron las tropas el miércoles para contener la protesta porque las fuerzas policiales se vieron superadas por las decenas de miles de manifestantes que reclamaban la renuncia de Temer y la realización de elecciones anticipadas.

La convocatoria al Ejército fue duramente criticada por la oposición e incluso por algunos aliados del presidente.

La decisión del presidente Temer también fue criticada por su correligionario, el senador Renán Calheiros, jefe del bloque del Partido Movimiento Democrático Brasileño.

Unas 50 personas resultaron heridas durante la manifestación.


La movilización militar en Brasilia generó polémica y un tácito cuestionamiento del jefe del Ejército. La movilización de las Fuerzas Armadas brasileñas ordenada por el presidente Michel Temer para contener crecientes protestas en exigencia de su renuncia desató una polémica entre miembros del oficialismo, y un tácito cuestionamiento del propio jefe del Ejército, general Eduardo Villas Boas.

El mandatario se reunió el miércoles en horas de la noche con legisladores aliados, como el titular del Senado Eunicio Oliveira, con quienes analizó el agravamiento de la crisis y la repercusión de la protesta realizada ayer en Brasilia, en la que hubo violentos choques y se incendiaron ministerios.

Temer firmó un decreto que autorizó la movilización de 1.500 efectivos de las Fuerzas Armadas, ante el pedido formulado por el titular de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, afirmó el ministro de Defensa, Raúl Jungmann.

Según Jungmann, los militares fueron movilizados porque lo solicitó el titular de Diputados y cuando la violencia de los manifestantes había superado la capacidad de acción de la policía de Brasilia.
Sin embargo el jefe de Diputados, Rodrigo Maia. rechazó esa versión y dijo que el ministro Jungmann "mintió" al atribuirle el pedido de las Fuerzas Armadas para custodiar el Congreso.

Por su parte el general Eduardo Villas Boas, jefe del Ejército, formuló un comentario en el que pareció cuestionar la idea de que la policía fue desbordada.

"Creo que la policía todavía tiene capacidad de preservar el orden, estamos en la expectativa de que algo se salga de control", expresó Vilas Boas, citado por la agencia de noticias ANSA.

La decisión del presidente Temer también fue criticada por su correligionario, el senador Renán Calheiros, jefe del bloque del Partido Movimiento Democrático Brasileño.

Calheiros consideró que ordenar la movilización de tropas es algo que "está al borde de la insensatez, de la irresponsabilidad", afirmó, este miércoles a última hora en el recinto de la cámara alta.

* Con información de Reuters y Télam.