Caracas. Un grupo de simpatizantes del presidente Hugo Chávez hizo un asado cerca del lugar donde estudiantes realizaban una huelga de hambre, con el fin de burlarse de ellos. Finalmente, los jóvenes movilizados decidieron abandonar el ayuno luego que el gobierno ofreció escucharlos y que su protesta tuvo repercusión en Washington.

"En este momento se levanta la huelga de hambre en señal de cumplimiento de nuestra palabra", dijo a periodistas Julio César Rivas, uno de los huelguistas, mientras en el ambiente todavía se percibía el olor de la carne asada.

Los simpatizantes de Chávez mostraban, en medio de burlas, cortes de carne a los jóvenes en ayuno y buscaban que el olor del asado inundara el ambiente.

A finales de enero, una docena de estudiantes inició un ayuno para presionar al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, a que cumpliera su palabra y visitara al país petrolero para observar el estado de 27 detenidos que consideran presos políticos.

Sin embargo, Insulza no visitó Venezuela. El diplomático celebró en Brasil el fin de la protesta.

"Me alegro si hay un diálogo y si ese diálogo llevó al levantamiento de la huelga de hambre, me alegra más todavía", señaló tras reunirse con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

El gobierno venezolano no se ha pronunciado, aunque la diputada oficialista Cilia Flores saludó el levantamiento de la huelga de hambre y dijo que primó la razón.

La protesta estudiantil provocó una nueva tensión entre Washington y Caracas el viernes, cuando el canciller venezolano Nicolás Maduro acusó a Estados Unidos de inmiscuirse en sus asuntos y de propiciar un "Egipto virtual" en el país sudamericano.

Un día antes, Estados Unidos había expresado preocupación por el ayuno de los estudiantes y pidió a Chávez -un férreo crítico de Washington- que para promover el diálogo y el entendimiento concretara la visita de Insulza, funcionario al que Caracas ha repudiado públicamente .

País dividido. El gobierno de Chávez lanzó la teoría de que sus opositores en Estados Unidos buscan crear un "Egipto virtual", molesto con la serie de comparaciones que se le hacen con los autoritarios líderes del Oriente Medio y el norte de Africa.

Con las elecciones presidenciales programadas para finales de 2012, sondeos de opinión y la reciente votación parlamentaria mostraron que el país petrolero está dividido entre los simpatizantes de Chávez y sus opositores.

Este martes, partidos de oposición y grupos sociales marcharon en solidaridad con los estudiantes en huelga. Cientos de manifestantes sostenían pancartas y coreaban gritos en contra del gobierno, pero su protesta era mínima en comparación a las ocurridas en Oriente Medio y el norte de Africa.

"No se puede hablar de un Egipto en Venezuela todavía", dijo el activista Pedro Paul sobre las masivas protestas que pusieron fin a décadas de Gobierno de Hosni Mubarak.

"Lo que se ve alrededor del mundo es un creciente descontento y desgaste con los regímenes totalitarios. La conclusión (de lo que pasa) en el Medio Oriente va a llegar a Venezuela tarde o temprano, y a todos los países en donde no se respetan los derechos humanos", añadió.

Simpatizantes de Chávez acusan a los estudiantes, que aseguran tener conexión con un movimiento mundial de protesta juvenil nacido en Serbia, de recibir apoyo económico de Washington.

"El patrón de financiamiento, asesoría y contacto permanente entre el Departamento de Estado de Estados Unidos y sus agencias y los jóvenes opositores en Venezuela evidencia irrefutablemente que este grupo actúa bajo las órdenes y en favor de Washington", escribió la abogada estadounidense Eva Golinger, cercana a Chávez.