Santiago. El gobierno de Chile criticó la masiva liberación de presos, luego de que la Corte de Apelaciones aprobara casi la mitad de las solicitudes de libertad condicional.

El número de personas "puestas en libertad, es una cárcel que se abrió y eso es grave", dijo Javiera Blanco, ministra de Justicia.

Hasta el momento, 1.612 reos de todo el país han recibido la libertad condicional, cifra que representa el 43% de todos quienes han solicitado la libertad condicional, que son 3.693 internos.

El beneficio lo otorga una comisión de la Corte de Apelaciones respectiva, que está conformada por un ministro de la Corte y un número variable de jueces de los juzgados de Garantía y Oral en lo Penal.

Para acceder a la libertad condicional, los reos deben cumplir ciertos requisitos, como haber pagado al menos la mitad de la condena, tener una conducta intachable al interior de la cárcel, haber aprendido un oficio y asistido con regularidad a las escuelas del penal.

"Que hayan salido en libertad 1.300 personas en dos regiones (Santiago -568- y Valparaíso -724-) llama la atención. En ambas, el patrón se disparó", agregó Blanco.

La ministra apuntó que la libertad condicional "sistemáticamente era entre 5% y 10% únicamente".

Chile tienen una población carcelaria de unos 47 mil personas y una sobrepoblación de 63%.

Desde la Corte Suprema, el vocero Milton Juica defendió la medida señalando que "aquí no ha habido ninguna cosa extraña ni oculta en materia de esta decisión. Hoy por hoy el sistema está operando".

La decisión "se basó principalmente con el fin de reducir el elevado y generalizado nivel de hacinamiento que se vive en nuestras cárceles y centros de detención, en los que se registra un promedio aproximado de 60% de sobrepoblación penal", dijo Juica.

"Era una cuestión previa que planteó el mismo Ejecutivo respecto de esta situación de sobrepoblación carcelaria y que no sólo no ha disminuido, sino que ha aumentado actualmente", añadió.