Ante la reciente arremetida de las Farc y el recrudecimiento de la violencia en la comuna 13 de Medellín, el gobierno se apresta a lanzar su Política Integral de Seguridad, que comprende no sólo la intensificación de las operaciones militares sino también la colaboración activa de la ciudadanía y la Comunidad Internacional.

"Estamos trabajando para que nuestras Fuerzas Militares y de Policía intensifiquen su actividad, que los ciudadanos nos ayuden más denunciando, colaborando con las autoridades y que la Comunidad Internacional también nos apoye en esta lucha", dijo Rodrigo Rivera.

La autoridad explicó que junto con los altos mandos militares y con las autoridades del Ministerio de Defensa, se están evaluando las consecuencias que tendría la implementación del plan.

Según explicó el alto funcionario, uno de los ejes centrales de esta política será el diseño de un Plan de Guerra que estará terminado hacia finales de septiembre, "vamos a tener un trabajo de análisis crítico que nos permita la formulación de ese nuevo plan de guerra (...) Lo que hay hasta ahora es un trabajo muy intenso, muy serio de evaluación de todo lo que ha sido esta política durante los últimos 8 años, de la capacidad de nuestras Fuerzas Militares y de los que ha sido la ofensiva contra las organizaciones criminales".

Rivera Salazar señaló que la nueva Política Integral de Seguridad Ciudadana estará enfocada al 70 % de la población de los principales centros urbanos, con la que se pretende hacer frente a los desafíos que impone la delincuencia común y organizada.

"En la tarde de hoy (jueves) vamos a tener una reunión con el señor Presidente para revisar el borrador de esta política y será anunciada a la opinión pública en los próximos días", agregó.

Finalmente, explicó que junto con los altos mandos militares y con las autoridades del Ministerio de Defensa, se están evaluando las consecuencias que tendría su implementación.

En los últimos meses, el Gobierno ha enfrentado la arremetida de las Farc en Nariño, Norte de Santander, Pasto y Meta que ha dejado como saldo trágico la muerte de cerca de 30 soldados y policías. Así mismo, enfrenta la crisis de violencia que se registra en las comunas de Medellín, que además de causar más de 1.250 muertos desde enero pasado, ha obligado a 2.266 personas a abandonar sus hogares.

Si bien la violencia en Medellín se venía registrando meses atrás, en las últimas semanas se ha agudizado en las comunas, los barrios más deprimidos ubicados en las laderas que rodean el centro de la ciudad.