De 2.800 casos del 2007, el gobierno colombiano dará aconocer un informe este lunes donde se dice que hay 1.148 libres, 744 en desaparición forzada, 211 muertos y 614 casos por definir. Sin embargo, las ONG colombianas objetan estas cifras y el rigor de la depuración.

El gobierno asegura que 211 personas fueron borradas de la base de datos, porque ya están muertas, la mayoría a manos de su captores. Y otras 744 se eliminaron de los registros porque se comprobó que no fueron casos de secuestro, sino de desaparición forzada, una realidad igual de dolorosa para el país, según publica El Tiempo.

El medio colombiano agrega que la cifra de secuestrados significa una reducción del 97,2%, resultado de una depuración de bases de datos que Fiscalía, Policía, Ejército y 522 alcaldías ayudaron a hacer.

Asimismo, se borraron los nombres de 1.148 más porque, dice el informe, se obtuvo evidencia que permite asegurar que están libres y que algunas de ellas ni siquiera fueron plagiadas.